La danza vertical es un tipo de danza aérea. De eso saben mucho los integrantes de la Fundación Gramo Danse.
Para llevar a cabo este tipo de propuesta, explica Katherine Bucktron Olle, directora ejecutiva de Gramo Danse, se utilizan arneses y cuerdas para escalar.
Se ofrece la danza o coreografía “en la fachada de un edificio, la pared del escenario o en paredes internas de edificios. También, el bailarín o bailarines pueden colgarse de cuerdas y arneses en un punto sujeto y ‘volar’ y bailar sin una pared. La danza vertical y la danza aérea, en general, provee muchas posibilidades de espacio y oportunidades para creación”.
Una muestra de danza vertical es lo que brindarán con su espectáculo “A Domicilio” en las provincias de Veraguas y Chiriquí, una iniciativa que llevan a cabo con el apoyo del Despacho de la Primera Dama, las alcaldías de Santiago y Boquete, entre otros patrocinadores.
Esta pieza trata sobre la resolución de conflictos y de aceptar a las personas a pesar de las grandes diferencias entre unos y otros.
Se inspira en las situaciones que “ocurren en los pequeños espacios donde habitamos día a día, minuto a minuto y cuerpo a cuerpo”, anota Bucktron Olle.
La idea de la compañía Gramo Danse con “A Domicilio” es darle un giro de ángulo cerrado “a la arquitectura del ‘escenario vertical’ de la obra, y te presentamos lo que pasa dentro del domicilio de cuatro personas —sus rutinas, sus actividades, sus dinámicas de grupo y hasta sus intimidades— como si los espiaras desde un hueco en el techo de su casa”.
Gramo Danse ofreció una gira en 2004 a Changuinola, al Festival del Plátano, a bailar danza contemporánea. Al año siguiente bailaron en gimnasios municipales y escolares en Penonomé, La Villa de los Santos, Santiago, David y en Boquete. En 2016 presentaron “90 Grados - Punto de Fuga”, en Chitré y en David, así como talleres de danza aérea en La Villa de Los Santos y en David.
