El Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) lanzó una campaña informativa denominada Yo Voy a Tí, con el fin de impulsar la concienciación ciudadana en torno a la protección de los arrecifes de coral, seriamente amenazados en mares y océanos de todo el mundo –incluyendo los de Panamá– como consecuencia de los estragos provocados por el hombre y el cambio climático.
La campaña contempla, como eje central, motivar a la población para que inste a la Asamblea Nacional a retomar la discusión del proyecto de ley 196 que, precisamente, busca proteger los arrecifes de coral.
Entre otras medidas, la iniciativa estipula que el Ministerio de Ambiente realice un inventario georreferenciado y un mapeado de arrecifes, formaciones coralinas y pastos marinos en Panamá, con el propósito de monitorear periódicamente su salud ecosistémica.
La Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo de la Asamblea aprobó el anteproyecto de ley en primer debate en febrero pasado, pero de esa fecha no ha vuelto abordarlo y por tanto se encuentra a la espera de que sea discutido y aprobado en segundo y tercer debate por el pleno legislativo.
Como se dijo, este instrumento legal no sólo busca proteger los arrecifes de coral, sino también los pastos marinos y especies asociadas, incluyendo peces de arrecife y herbívoros.

De acuerdo con datos del CIAM, Panamá cuenta con una extensión total de 770 kilómetros cuadrados de arrecifes de coral, de los cuáles 16 kilómetros se sitúan en el Océano Pacífico y los restantes 754 kilómetros están ubicados en el Mar Caribe. De estos últimos el 81% está localizado en la Comarca Guna Yala.
En tal sentido, María Gabriella Dutari, del CIAM, precisó que la ley busca que se reconozca el derecho del pueblo guna a ejercer un desarrollo sostenible de sus recursos marinos costeros.
Detalló que con el inventario y mapeado se quiere identificar los sitios donde están los arrecifes coralinos para monitorearlos, saber si se están conservando o no y delimitar las actividades alrededor de ellos.
Además, implementar medidas para prevenir acciones que vayan en detrimento de su conservación, como la construcción en áreas cercanas a las formaciones coralinas.
Opinó que el proyecto trata de fortalecer el proceso de gobernanza, ya que además del Ministerio de Ambiente hay otras instituciones y personas que pueden incidir en la protección de los corales. De allí que es clave la creación de un comité de arrecifes, en el que esos actores puedan generar, juntos, recomendaciones técnicas para proteger los corales.



