Esta semana se pondrán en marcha dos mesas de trabajo entre representantes del teatro panameño y el Gobierno para “encontrar mecanismos de solución” que eviten el cierre definitivo de las salas teatrales del país debido a la crisis por la pandemia.
Una de las mesas reunirá, a través de canales digitales, a autoridades del Ministerio de Cultura (MiCultura), la Asociación de Teatristas de Panamá (Astep) y la Red de Teatros (propietarios o representantes) para abordar posibles vías de escape o alivio a la situación que amenaza a este sector cultural.
Costos de arrendamiento
Los cánones de arrendamiento de los teatros panameños oscilan entre 3 mil y 8 mil dólares mensuales.
El monto promedio de los gastos fijos mensuales de los teatros es de 6 mil 818 dólares. Unos 75 mil dólares mensuales entre las 11 salas.
El principal escollo que enfrentan los 11 teatros de la ciudad es la deuda acumulada de 225 mil dólares en concepto de gastos fijos entre los meses de abril y junio, señala Sandy Luz Correa, vicepresidenta de Astep.
Un rescate económico o apoyo financiero es la aspiración del gremio, apunta Correa.
La creación de un fondo para teatro asignado mediante un concurso (como ocurre con las producciones de cine), incentivos para el patrocinio de la producción teatral, contar con participación en la discusión de la futura ley de cultura y la inclusión en el programa de bonos solidarios de unos 25 teatristas que no han recibido la ayuda, al igual que el personal administrativo de los teatros, son otros puntos que la Astep y la Red de Teatros presentará ante MiCultura, en aras de fomentar la reactivación del sector una vez se superen las secuelas de la pandemia.

La otra mesa de trabajo será con autoridades del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), para atender el arrendamiento de los teatros. “Estas mesas de trabajo con los arrendadores y arrendatarios se han realizado y, como producto de estos encuentros, se hacen los cálculos promedio a futuro para llegar a algún acuerdo en temas como el canon de arrendamiento y que se pueda mostrar técnicamente cuáles son sus posibilidades y que juntos encontremos las mejores alternativas”, explicó Raúl David Polo, director de arrendamientos del Miviot, en un comunicado de MiCultura.
La idea de estos encuentros “es que existan planteamientos concretos y provoquemos una sesiones de lluvia de ideas para que juntos encontremos las soluciones en esta situación inesperada para todos”, añadió Daniel Domínguez, director de las artes de MiCultura.
Los dueños y representantes de los teatros de Panamá pudieron cubrir los gastos fijos de cada recinto hasta marzo pasado, cuando explotó la crisis por el nuevo coronavirus, y desde entonces han acumulado, entre todos, una deuda que crece al ritmo de unos 75 mil dólares mensuales entre abril y junio.

De no encontrar una salida, varios teatros no podrían sostenerse por más tiempo y en julio cerrarían definitivamente los primeros y al menos la mitad para finales de año, detalla Correa. ”El teatro en Panamá ha funcionado autónomamente; nunca hemos dependido del gobierno de turno, pero estamos ante una situación que amenaza con desaparecer a todo un gremio cultural”, resume Correa.
Cuando los teatros suspendieron sus funciones el pasado 13 de marzo, 20 producciones que estaban en cartelera y otras 16 que se preparaban para su estreno, quedaron en el limbo junto con sus respectivas inversiones, según información de Astep.
En 2019, los teatros independientes de la ciudad presentaron 115 obras (13 más que en 2018) que contaron con 2 mil 233 funciones que dieron trabajo a unas 2 mil personas.
