El Festival Internacional de Teatro de Aviñón, que fue cancelado este verano, se reinventa desde ayer en Semana del Arte a pesar de las restricciones sanitarias y el toque de queda.
El prestigioso festival vuelve a levantar el telón, aunque el gesto es simbólico, pues de los 45 espectáculos que estaban programados, se seleccionaron solo siete.
La Semana del Arte también está organizada por el festival principal, conocido como el In.
La ciudad del sureste de Francia acoge paralelamente cada año el festival Off, todavía más grande y también anulado (más de 1,500 espectáculos y mil compañías en 200 teatros de la ciudad).
Aunque el ambiente de octubre está muy alejado de la efervescencia de julio, los organizadores esperan que los espectadores vengan.
La capacidad de las salas situadas en las llamadas “zonas rojas” de alerta sanitaria es reducida, con un asiento vacío entre cada grupo de espectadores. Y tras el anuncio del toque de queda, aplicado a 38 nuevos departamentos, los espectáculos tuvieron que adelantar se tres horas.
“Sabemos que [el público) ha respondido ya que estábamos casi llenos antes de tener que ajustar los horarios (...) Creo que todos quieren ir al teatro, los artistas también estamos muy contentos de volver al escenario”, dijo Olivier Py, director del festival.
La edición de 2020 tiene como hilo conductor a Eros y Tánatos, el deseo y la muerte, un tema elegido antes de la llegada de la Covid-19.
