En un discurso grabado, el pontífice instó a las naciones a aliviar las sanciones internacionales, que a su juicio afectan ante todo a la población civil.
También lamentó una “erosión del multilateralismo”, que tildó de más grave por producirse en momentos en que se “desarrollan nuevas tecnologías militares', y el “actual clima de desconfianza” que impera en el mundo.
