El público llenaba las calles de Cambridge el sábado por el funeral del físico británico Stephen Hawking, descrito por otro destacado científico como “una mente presa vagando por el cosmos”.
Hawking, de 76 años de edad, discapacitado desde joven por una enfermedad degenerativa, consiguió contra todo pronóstico ser el científico más famoso de su era. Su trabajo abarca desde los orígenes del Universo hasta el viaje en el tiempo o las investigaciones sobre los agujeros negros en el espacio.
Su ataúd fue adornado con lirios y rosas blancas y fue llevado por portadores de la Universidad de Cambridge, donde trabajaba.