En el teatro della Pergola, la original actriz Tilda Swinton interpretó Cloakroom (Guardarropa), una original e irónica puesta en escena, donde interactúa con el público, transformada en una misteriosa encargada de un improvisado guardarropa.
Creada y dirigida por Olivier Saillard, Cloakroom (Guardarropa) es una performance, en la que Tilda Swinton, modelo inglesa de ascendencia escocesa, mantiene una estrecha relación con prendas cotidianas, eso sí en clave de humor.
Con una pose tan amable como distante y ataviada con un vestido negro por debajo de la rodilla y de manga larga, la andrógina actriz recoge las prendas que los espectadores, de uno en uno, la entregan a lo largo del espectáculo.
Una vez en manos de Swinton, estas prendas se convierten en actores, protagonistas secundarios con los que la actriz establece una estrecha relación antes de ser colgados en la percha.
Por el escenario desfilaron abrigos, gabardinas, echarpes, teléfono móviles, sombreros, chaquetas, bufandas, chalecos, gorros y guantes, prendas que la actriz estudia y, a continuación, arranca su diálogo a base de expresiones corporales.
Así, cuando le entregan una gabardina, Swinton la acaricia, la dobla y la desliza hacia una esquina de la mesa para que su ayudante la recoja. Baila con un abrigo, coquetea con un sombrero, abraza a una chaqueta, besa una corbata, se abriga con una trenca o deposita una pequeña fotografía en el bolsillo de una americana.

