El aplazamiento o anulación definitiva de unos 30 eventos culturales masivos, 18 proyectos cinematográficos en pausa, decenas de producciones teatrales canceladas y miles de plazas de empleo perdidas, es parte del impacto que ha causado la pandemia por el coronavirus en las artes panameñas.
Entre las actividades afectadas, destacan el Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF), Macrofest 2020, Festival Internacional de Artes Escénicas (FAE) o la gira Verano Canal, eventos en los que cada año se congregan miles de espectadores.
En el caso del IFF, que en 2019 convocó a unas 23 mil personas, el plan es realizarlo una vez sea posible, con una fecha que se ubicaría en el último trimestre del año. Hablaríamos de una versión del IFF 'reducida considerablemente', adelanta su directora Pituka Ortega Heilbron.
El festival iba a contar con un presupuesto de 1.2 millones de dólares y “por supuesto que esto ya no va a ser así, ni este año, ni el próximo... Esta crisis nos obliga a repensar el festival táctica y estructuralmente”.
En tanto, el FAE, que iba a presentar en teatros y espacios públicos piezas de compañías de Francia, Portugal, Argentina, México, Colombia, España y Panamá, está a la espera de que la situación mejore para tratar de encontrar una nueva fecha.
El festival, que proyectaba reunir a unas 10 mil personas, cuenta con un presupuesto de 200 mil dólares y un equipo de unos 120 colaboradores, sin contar técnicos, proveedores y otras personas que se iban a beneficiar, directa o indirectamente, de la realización del festival, detalla su productor general, Roberto King.

Más de los efectos
La crisis sanitaria ha afectado 18 proyectos cinematográficos panameños; 11 de ellos estaban en proceso para estrenar en 2020 (6 largometrajes de ficción y 5 documentales) y los otros 7 tenían planificado su rodaje este año.
Estas producciones generarían unos 4 mil empleos directos e indirectos durante sus procesos de producción este año y generarían un movimiento económico de unos 4 millones de dólares; en muchos casos, esta es la única fuente de ingreso de miles de personas que trabajan en la industria (personal técnico, talento artístico, personal de las distintas locaciones y lugares de rodaje, restaurantes, hoteles, arrendadoras, transportistas, entre otras), detalla Luis Pacheco, presidente de la Asociación Cinematográfica de Panamá (Asocine).
El cine panameño cuenta con una cuota de espectadores que ha variado entre el 10% y 14% de la taquilla en los recientes años, con 9 películas nacionales estrenadas en 2018 y 15 producciones presentadas en 2019, el mayor crecimiento de la industria local, según Asocine.
Por los lados del ámbito teatral, los nueve teatros independientes de la ciudad (La Plaza, La Estación, El Ángel, ABA, Pacific, D’Raquel, Baja Art Studio, Inida y En Círculo), cancelaron 14 producciones en cartelera, dejando sin empleo inmediato a unos 125 teatristas, además de un sinnúmero de obras que pararon sus ensayos, indica Sandy Luz Correa, vicepresidenta de la Asociación de Teatristas de Panamá (Astep).
En 2019, los nueve teatros privados de la ciudad presentaron 115 obras (13 más que en 2018), producciones que dieron empleo a unas 2 mil personas y para muchas de ellas se trata de su único sustento, según la Astep.
También en la danza, unas 100 academias, 300 maestros y más de 400 bailarines, se han visto afectados al cortarse de lleno su fuente económica, hace casi un mes, de acuerdo con el Sindicato de Artistas de la Danza en Panamá (Sadanpa).
Hablamos de un arte que ha elevado su formación al contar con carreras a nivel de licenciatura y maestría en Panamá, destaca Julia Olivella, secretaria general de Sadanpa.
“Sobrevivir esto será sumamente difícil para muchos”, enfatiza Ortega Heilbron y recuerda: “Echarla [la cultura] a un lado ‘porque no es importante’ o ‘porque no hay presupuesto en estos momentos’, sería un grave error en cualquier país. Todos los grandes líderes se han alimentado de la cultura y el arte, para sensibilizarse y entender a sus pueblos”.
Ernesto Ottone, subdirector general de cultura de la Unesco, remarcó ayer que “la gente necesita la cultura ahora más que nunca” porque “la cultura nos hace resilientes, nos da esperanza, nos recuerda que no estamos solos”.
Un comunicado de la Unesco señala que el 22 de abril se convocará a los ministros de cultura de todo el mundo a una reunión telemática sobre la crisis y su repercusión. “El encuentro servirá para que los ministros intercambien información sobre los efectos de la crisis sanitaria en el sector cultural de sus países”.
Desde el Ministerio de Cultura , Maru Gálvez, directora de economía creativa, explica que, como medida para ayudar a reactivar las industrias culturales del país, una vez se deje atrás la cadena de contagios, se desarrollarán programas de capacitación para mil emprendedores culturales y de fondos no reembolsables para 100 proyectos, empleando un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo, asignado para el fomento cultural.
