Las fiestas patrias ya están aquí y con ellas llegan varias tradiciones: los desfiles con fervor patriótico, la degustación de nuestros platos autóctonos y la exhibición de los símbolos nacionales. En este último punto, se registraron cambios tanto en la historia de los mismos como en la manera de mostrarlos desde nuestras casas u oficinas.
La Comisión Nacional de los Símbolos de la Nación, adscrita al Ministerio de Gobierno, publicó el Manual de Consulta de Símbolos Patrios en el año 2017. Un documento con el cuál se enmendaban aquellos errores que acompañaron a la narrativa de la historia y el uso correcto de los estandartes más significativos del país como lo son la bandera, el escudo y el himno nacional.
La Ley 34 de diciembre 1949, y sus reformas posteriores a través de la Ley 2 de enero de 2012, rescatan a la bandera y el escudo tal como fueron concebidos originalmente por sus autores.
La bandera adopta el diseño original de Manuel E. Amador en 1903 y mide en una proporción de 2x3 pulgadas, mientras que la medida apropiada de las estrellas es de ¼ de alto.
En relación al escudo, su exhibición a colores debe ser sobre un fondo verde y debería estar formado por la ave nacional panameña, el águila harpía, que va sobre el escudo. Otro cambio importante en relación a este símbolo nacional, tiene que ver con las estrellas que aumentaron de nueve a 10.

Errores de los símbolos
De acuerdo con el presidente de la Comisión Nacional de los Símbolos Patrios, Vladimir Berrío Lemm los errores más comunes de los panameños a la hora de exhibir los símbolos patrios desde su casa u oficina son relativos a la bandera nacional.
No debería ser más larga de la cuenta y sus estrellas siempre deberían ser de azul marino y rojo. Además, las estrellas no deberían ser demasiado pequeñas, demasiado grandes o muy giradas.
Por su parte, el historiador Rommel Escarreola, apuntó que el uso incorrecto de la bandera también se ve reflejado en aquellas personas que portan la bandera detrás de su espalda como si fuese una capa.
Dudas sobre los símbolos panameños
“Es importante tomar en cuenta las normas estipuladas en el Manual de Consulta de Símbolos Patrios, ya que estaríamos incurriendo en un irrespeto producto de la inconsciencia”, apuntó Escarreola.
En el caso del himno nacional, se tiende a acelerarlo o ponerlo más lento que la versión oficial, que se caracteriza por tener un ritmo suave.
Una de las tareas llevadas a cabo por la Comisión fue precisamente la restauración del sonido original del Himno Nacional, compuesto por Jerónimo Ossa y con arreglos musicales de Santos Jorge.
Berrío Lemm indicó que el proceso fue “arduo” ya que las partituras originales del himno desaparecieron y se tuvo que recabar información de numerosas fuentes con las que se pudiese uniformar la composición y seguidamente pasarlo en computadora. En noviembre de 2014, se transfirió la partitura restaurada a las bandas de música del Cuerpo de Bomberos de Panamá, la Policía Nacional y el entonces Instituto Nacional de Cultura (ahora Ministerio de Cultura), entre otras.
La versión fiel del himno se puede escuchar en la página web de la Comisión www.simbolosdelanacion.gob.pa.
Este grupo de trabajo también fijó como otra de sus principales misiones la restauración de la memoria y el reconocimiento de quiénes trabajaron en la confección de los símbolos patrios. Tal es el caso del alemán Max Lemm, al que acudieron los hermanos Villalaz para que él colaborase con ellos en el diseño del escudo tal como lo conocemos.
Nicanor Villalaz concibió el aspecto del escudo, Max Lemm lo plasmó por primera vez y Sebastián Villalaz finalmente pintó el diseño del escudo actual.
En otro orden, se reconoció que tanto María Ossa de Amador como Angélica B. de Ossa fueron las diseñadoras de las dos primeras banderas nacionales que salieron a la luz tras ser confeccionadas el 2 de noviembre de 1903.
