Danza contemporánea

K-iros, la metamorfosis

K-iros, la metamorfosis
La película verá la luz por primera vez este 23 de abril en el Museo de Arte Contemporáneo a las 6:00 p.m. y 7:30 p.m. El costo de la entrada es $20. Cortesía/Ricardo Canino

K-iros es una película que busca exponer a través de la danza contemporánea la metamorfosis que vive la sociedad en medio de la pandemia. Un proceso de cambio que, precisamente, se torna en una oportunidad para ser mejores personas.

El proyecto surge después de que la Fundación Gramo Danse ganó un fondo del programa Iberescena (2019-2020), luego de presentar una propuesta cinematográfica para completar una presentación de danza que se vio retrasada por las medidas de distanciamiento.

El proyecto no sólo busca ser la plataforma de las expresiones artísticas por medio de la danza, sino mostrar las maravillas naturales de Panamá.

K-iros, la metamorfosis
El proceso de filmación. Cortesía - Ricardo Canino

En concreto, algunas de las localidades de la filmación fueron en el Parque Nacional Sarigua, en Parita, provincia de Herrera, así como en el Valle de Antón, Coclé, entre otros.

Moisés García, coreógrafo, guionista y director de la película, comentó que el guión se basó en la danza contemporánea, la danza aérea y la danza vertical, bajo el discurso de la metamorfosis del panameño, aplicable a cualquier contexto del ciudadano. sea de donde sea.

Para Leonardo Bermúdez, otro de los intérpretes del elenco, K-iros está relacionada con la idea de adaptación.

“Nosotros vivimos el momento del K-iros al pasar del habitual salón de clases a tener que recibir la educación desde nuestras casas. Así como el vivir esa experiencia con la naturaleza, al sentir la grama y ver lo que tiene que ofrecernos a su alrededor”, dijo.

K-iros, la metamorfosis
Las locaciones de la película son variadas. Cortesía - Ricardo Canino

Virginia Valladares, por su parte, opinó que la realización de la película supuso un reto, ya que se tuvo que realizar una adaptación a la nueva realidad, de forma tal que la obra siguiese su curso bajo la modalidad virtual.

“En mi caso, a medida que iban relajando las restricciones, yo realicé mi aportación a la película de manera virtual hasta el final. La adaptación y el desafío fueron la constantes”, expresó.

En tanto, Ximena Eleta de Sierra, quién asistió a la dirección coreográfica, narró que el proceso de filmación –que se inició entre noviembre y diciembre de 2020– se vio trastocado de alguna manera por la pandemia, ya que todos los involucrados en el proyecto tenían que hacerse los respectivos exámenes PCR y aislarse por 10 días en el Valle de Antón para cuidarse entre ellos.

La filmación continuó en febrero, después de otro período de confinamiento, y todavía la edición se encuentra en proceso.

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