La disponibilidad de varias películas del cineasta español Pedro Almodóvar en la plataforma de streaming Netflix ofrece una oportunidad para que los espectadores puedan apreciar diversas obras de su catálogo tales como la última Madres Paralelas, película por la que una de sus protagonistas, Penélope Cruz, concursa en la categoría de Mejor Actriz en la gala de los Óscar; o Mujeres al borde de un ataque de nervios, protagonizada por Carmen Maura.
El sello Almodóvar
El sello Almodóvar se nota en la locación en la que está situada la mayor parte de sus películas en Madrid, la capital española. Una ciudad cosmopolita en la que también se evidencian las diferencias sociales, que suelen ser un perfecto caldo de cultivo para contar grandes historias, merecedoras de Goyas y Óscares.
A finales de la década de 1980, los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar ponen los cimientos de su productora El Deseo con la que lanzan películas rompedoras tanto en la forma como en el fondo de la trama, como lo son La ley del deseo (1987) que aborda la homosexualidad, Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988) una comedia que trata los problemas que sufren un grupo de mujeres con su entorno, y ¡Átame! (1990), que relata la interesante historia de amor entre un paciente psiquiátrico y una actriz, quién antes estuvo vinculada a la pornografía y se encuentra en recuperación de una adicción a las drogas.
El abordaje de los tabúes desde un prisma particular hace que la cinematografía de Almodóvar sea una de las únicas que hay en su tipo y que se convierten en un estilo tal como es el caso de Quentin Tarantino y Stanley Kubrick.
Una de las características del cine de Almodóvar es el protagonismo de las mujeres en cada una de sus películas y en cómo construye sus personajes femeninos. Un ejemplo de ellos es el personaje de Agrado —interpretada por la actriz española Antonia San Juan— una chica transgénero que desnuda su alma en un monólogo en la película Todo sobre mi madre (1999) en el que manifiesta aquella frase de “una es más auténtica cuándo más se parece a lo que ha soñado de sí misma”, en referencia a la búsqueda constante de la belleza a través de las constantes cirugías plásticas.
Otra chica Almodóvar que ha sido reconocida como tal es Penélope Cruz. Uno de sus momentos icónicos se da en la película Volver (2006), en la que Cruz —interpretando a Raimunda— canta la canción homónima de la cantante de flamenco Estrella Morente ante un público que le presta atención en medio de la calle. Una canción en la que narra los recuerdos agridulces de la juventud y, sobre todo, los temores del pasado con los que cualquier ser humano se podría identificar.
El sello Almodóvar se nota de sobremanera en la locación en la que están situadas la mayor parte de sus películas en Madrid, la capital española. Una ciudad cosmopolita en la que también se evidencian las diferencias sociales, que suelen ser uno de los elementos con los cuáles sueles ser un perfecto caldo de cultivo para contar grandes historias merecedoras de Goyas y Óscares.

