Un lamento hecho canción

No hay que saber español para entender el llanto de Lila Downs. Su versátil voz se transforma en una variedad de instrumentos, con una emoción que trasciende las palabras.

En su nueva canción Balas y chocolate, que sale a la venta hoy, la cantautora expresa su indignación y su dolor por lo que acontece en México, su país natal.

Abre el álbum cantando Estoy tan decepcionada en “Humito de copal”, en la que declara: “Soy la voz del que desapareció/Soy la mujer que por su vida peleó”.

Los temas de traición, pérdida, muerte y amor se tejen a través de 13 canciones, fortalecidas por la voz única de Downs y sus potentes letras del folclore y de las tradiciones rurales, así como variaciones del sofisticado bolero e incluso del jubiloso klezmer judío. También Juanes acompaña a Downs en La patria madrina.

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