J. Thomas Ford fue uno de los miembros más carismáticos de varias fundaciones benéficas en Panamá. Por ello, todos le conocían y llamaban como tío Tom.

Fue miembro del Club Rotario de Panamá desde 1970; fundador y presidente de Fundación Obsequio de Vida desde 1992; y participó activamente en muchas otras fundaciones nacionales e internacionales, siempre buscando el bienestar para los más necesitados. Goodwill Industries, Fundación Pro Integración, Make A Wish, la Fundación para Ciegos y el Ejército de Salvación son algunas de ellas.

Ford falleció hace un año, el 3 de junio de 2017.

“Su loable labor en pro de la niñez panameña ha sido el pilar fundamental de la Fundación Obsequio de Vida a través de los casi 30 años en los que participó activamente. Durante ese tiempo se logró que más de 100 niños fueran operados de corazón abierto y más de 500 fueron aliviados a través de cateterismo curativo”, detallan sus familiares y seres cercanos.

El legado del filántropo J. Thomas Ford
El legado del filántropo J. Thomas Ford

“Muchos tuvimos el privilegio de conocerle y trabajar con él en sus proyectos. Hoy, en el primer aniversario de su partida, podemos decir con orgullo que estamos trabajando y poniendo todo nuestro empeño en el gran reto que nos ha dejado: lograr que los cerca de 300 niños que anualmente son diagnosticados en el Hospital del Niño y en la Caja de Seguro Social con problemas congénitos del corazón, y los que ya han sido detectados con esta condición, tengan una oportunidad de vida”, comparten.

La tarea no será fácil, reconocen, pero “con la valiosa contribución de todos los panameños y el apoyo de los hospitales internacionales que brindan sus instalaciones y personal médico, muchos niños podrán tener un nuevo corazón”.

Como un homenaje a su empuje en favor de los proyectos benéficos, la Fundación Obsequio de Vida ha cambiado su nombre a Fundación Obsequio de Vida J. Thomas Ford.

“Gracias al apoyo del Hospital Nacional y de la Fundación Sus Buenos Vecinos, pronto tendremos una nueva sede en la cual podremos atender y ayudar a más familias que necesitan de nosotros”.

Valores familiares

El padre de J. Thomas Ford, Merton Ford, creía firmemente en que su palabra y un apretón de manos eran el acuerdo más vinculante posible. “Merton personificó la lealtad y la integridad en su mejor momento. Tom aprendió bien estas lecciones y su vida honró estos ideales de su padre”, aseguran.

Su esposa Julee de Ford lo recuerda como un hombre de humor: “Disfrutamos viajando y durante nuestros años de ‘jubilación’, un viaje de cualquier tipo fue la única forma en que pude alentarlo a relajarse, desconectarse y recargar sus baterías. Él siempre se referiría a ellos como nuestra ‘luna de miel”.

J. Thomas Ford era ingeniero industrial y la discapacidad visual de su madre le impulsó a dedicarse a la filantropía.

El legado del filántropo J. Thomas Ford
El legado del filántropo J. Thomas Ford