En el subjetivo mundo del cine, hay producciones tan pero tan malas, que logran ganarse un lugar en las preferencias y corazón del público, convirtiéndose en películas de culto, tan o más recordadas que las ganadoras del Oscar. Un fenómeno que experimenta, en parte, la historia de antihéroes es Suicide Squad (2016), gracias al personaje de Harley Quinn, que regresa mañana a las salas de cine de Panamá con el estreno de Birds of Prey (And the Fantabulous Emancipation of One Harley Quinn).
Primero, algo de contexto: Suicide Squad llegó a las pantallas el 5 de agosto de 2016 como una de las grandes apuestas de Warners Bros. Pictures y DC Comics, protagonizada por un grupo de supervillanos que son convocados para cumplir con misiones de alto riesgo, un calco del popular cómic homónimo en el que se basa y así expandir el universo cinematográfico liderado por Batman, Superman y Wonder Woman.

Pero la propuesta fue pisoteada por la crítica con un 27/100 de desaprobación gracias a un decepcionante Joker a cargo de Jared Leto y a su trama de 2 horas y 3 minutos de sinsentido, digna de un par de premios Razzies a lo peor del cine.
A pesar de todo, el personaje de Harley Quinn, interpretado con gracia por Margot Robbie, destacó entre los despropósitos de Suicide Squad y despertó gran simpatía entre la audiencia que respaldó la película con 746.8 millones de dólares facturados en taquilla, una ganancia cinco veces mayor a su costo de producción, impulso más que suficiente para dar luz verde y convertir el proyecto en una nueva saga de superhéroes (chicos malos de los tebeos de DC, en este caso) con más historias.
Aquí entra en juego la comentada extravagancia y encanto de la Harley Quinn de Robbie, que ahora protagonizará Birds of Prey de la directora Cathy Yan, en la que Harley se olvida del Joker para unir sus fuerzas con otros personajes femeninos del universo de DC (Canario Negro, Cazadora y Renée Montoya) para salvar a una niña del antagónico de turno, Máscara Negra.
Y sin importar cómo le vaya a Birds of Prey con la crítica y en boletería, para agosto de 2021 está anunciada The Suicide Squad con el director James Gunn, descrita como una “secuela independiente” de Suicide Squad, en la que regresan Joel Kinnaman (Rick Flag), Jai Courtney (Captain Boomerang), Viola Davis (Amanda Waller) y, por supuesto, Margot Robbie con su Harley Quinn, sobre la que girará la franquicia.

El otro olimpo
La historia del cine cuenta con un selecto grupo de películas muy deficientes que son veneradas por un gran sector de la audiencia por causas diversas, como Harley en Suicide Squad. Es el mundo del cine, al revés.
Entre ellas destacan casos como los de The Beastmaster (1982) protagonizada por Marc Singer, Showgirls (1995) del director Paul Verhoeven, mismo de clásicos como RoboCop (1987), Total Recall (1990) y Basic Instinct (1992); Attack of the Killer Tomatoes! (1978), un ícono de las películas serie B y un disparate que combina ciencia ficción, comedia, horror y hasta el musical; The Toxic Avenger (1984), sobre un particular superhéroe que nace de un accidente con desechos químicos; o Sharknado (2013 y sus secuelas aún peores) sobre un ataque de tiburones en plena ciudad de Los Ángeles gracias a un tornado marino.
Mención especial para The Room (2003), muy de moda aún por estos días gracias al biopic de 2017 The Disaster Artist de James Franco, que revive las surrealistas circunstancias en las que se filmó la que muchos consideran es la peor película de la historia del cine, escrita, producida, dirigida y protagonizada por Tommy Wiseau, y cómo finalmente se proyectó y se convirtió en parte de ese “otro olimpo” del cine.
Una producción indispensable para el espectador abierto a todas las experiencias y extremos que puede ofrecer el cine (está disponible en YouTube). Es recomendable, por esta vez, ver primero los comentarios que se han hecho en su honor analizando el fenómeno de The Room (también en YouTube) para estar preparados.
Por ahora resta esperar un poco para ver si el garbo de Harley Quinn, bate al hombro, le da un impulso a Birds of Prey, como sucedió con Suicide Squad para extender la estela del personaje.
