La décima edición del Festival Internacional de Danza Contemporánea de Panamá Prisma se celebrará entre el 10 y el 16 de octubre, centrado en tres ejes: el performático, con una programación artística internacional de alto nivel; el social, con presentaciones gratuitas en espacios de acceso público; y el pedagógico, que incluye clases maestras y talleres gratuitos a bailarines, estudiantes de danza, y niños y jóvenes de zonas vulnerables.
El festival tendrá en su calendario la presentación de once piezas de danza contemporánea, que son interpretadas por bailarines de distintas zonas del mundo como España, Italia y Alemania.
Esta programación de presentaciones —que se puede consultar en el sitio festivalprisma.com— se construyó a partir de los resultados de una convocatoria abierta en la que se recibieron 258 propuestas provenientes de 41 países del mundo.
El alcance del concurso fue tal que se recibieron propuestas de naciones como Siria, Egipto y Tanzania, lo que daría una muestra más del impacto internacional de este festival de danza contemporánea.
El festival se llevará a cabo en múltiples locaciones, entre ellas el Teatro Nacional, el Teatro Ateneo y el patio central del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El evento también tendrá también una presencia activa en la calle, con la exhibición de piezas audiovisuales relacionadas con la danza en distintas plataformas, como las pantallas ubicadas en el Metro de Panamá.

Regreso triunfal
Una de las organizadoras, Ximena Eleta de Sierra, dijo que esta edición tiene un significado especial ya que la anterior fue limitada a la virtualidad por la pandemia. “Analida Galindo [otra de las organizadoras] y yo decidimos que íbamos a hacer lo imposible para que este evento sea presencial, así sea dos compañías”, agregó.
Ese pensamiento se formuló en un momento en el que no se sabía con certeza si se iban a levantar las restricciones de movilidad, por lo que no sabían si iban a poder contar con artistas extranjeros. “Hace un año, no me imaginaba que íbamos a hacer un festival que es 95% presencial. Nos sentimos muy afortunados”, afirmó.
Eleta de Sierra también puntualizó que el festival “no recibió un sólo dólar de apoyo de parte del Estado panameño, ni a través del Ministerio de Cultura, ni de la Autoridad de Turismo de Panamá, ni de la Cancillería, ni de la Lotería, ni de nadie, y no es porque no lo solicitamos sino porque se nos negó”. “Llevarnos del 100% al 0% a los festivales es irresponsable. No es justo con los gestores culturales y los artistas”, reivindicó.
El festival cuenta con el apoyo del fondo Iberescena, la Fundación Ciudad del Saber, el Teatro Nacional, la Embajada de Israel, el Centro Cultural de España, la Embajada de Alemania y la Alianza Francesa, entre otros.


