MOVIMIENTOS CIUDADANOS

La lucha mundial contra el cambio climático

La lucha mundial contra el cambio climático
La lucha mundial contra el cambio climático

“¿La COP24? Creo poco en ello”. Como Anna Escande, fundadora de una asociación que recupera los derroches de las tiendas de comida orgánica en París, millones de ciudadanos se movilizan en el mundo ante la urgencia climática, conscientes de la insuficiencia de la acción política.

Desde hace varios años, la actuación de la sociedad civil cubre todos los frentes: desde las demandas judiciales contra las autoridades por su papel en el calentamiento del planeta, hasta la modificación de los hábitos diarios: mayor consumo de alimentos locales, reciclaje, uso de vehículos compartidos...

Acciones legales

1,400 demandas judiciales contra las autoridades por su papel en el calentamiento del planeta, fueron depositadas en el mundo, según el Sabin Center for Climate Change Law de Nueva York



Las marchas en la calle, como las anunciadas en 18 países para este sábado, y las campañas en internet, proliferan. “La transformación está viniendo de abajo. Se ve a nivel local: en Francia, en regiones de Alemania, España, Gran Bretaña, en la costa este de Estados Unidos...”, pero “también en África subsahariana y el Sahel. La gente se está responsabilizando” porque siente la urgencia de actuar, explica a la AFP el sociólogo francés Francis Chateauraynaud.

Escande, de 27 años, cuya asociación Éco-Charlie recupera a pie más de una tonelada mensual de derroches orgánicos para familias necesitadas, asiente: “Querer tomar parte activamente del cambio es muy propio de nuestra generación. Pero a nuestro alrededor vemos que todas las edades se están implicando”, modificando parte de sus costumbres, afirma.

“El nivel político global nos parece demasiado lejos y nos desanima: está Estados Unidos que sale del Acuerdo de París... Por eso nos concentramos en lo local. Y funciona”, añade esta diplomada en Comercio.

Por ahora, varios indicadores no invitan al optimismo: la 24ª Conferencia de la ONU sobre Clima que se celebra en Polonia no se perfila fructuosa. Brasil está a punto de estrenar un gobierno crítico de la causa medioambiental y en Francia, el Ejecutivo tuvo que dar marcha atrás a una tasa ecológica sobre los combustibles por las protestas de los “chalecos amarillos”, opuestos a una política fiscal que denuncian abusiva.

Escande prefiere mirar al futuro: “Un día será la gente de mi generación la que esté en el poder y puede que sea más sensible” con la preservación del planeta.

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