El Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) aprobó el plan de manejo para el área protegida de la Cordillera de Coiba, la cual fue ampliada en junio de 2021 de 17 mil a 68 mil kilómetros cuadrados.
Esto significa que Panamá cumple de forma anticipada con la meta de la “Iniciativa 30x30” del Marco Mundial de la Diversidad Biológica de proteger el 30% de las áreas marinas del país para el 2030.
Mediante la resolución No. 0089 del 3 de marzo de 2022, firmada por el ministro Milciades Concepción, se prohíbe completamente la pesca en dos terceras partes del área protegida, y en el tercio restante permite únicamente la pesca sostenible, como por ejemplo la pesca conocida como caña y línea (pole and line), que deberá regularse apropiadamente.
El biólogo marino del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), Héctor Guzmán, junto a un equipo consultor multidisciplinario fueron los encargados de redactar el plan. Se espera que esto reduzca la pesca incidental de especies migratorias, la cual pone en peligro la salud de los océanos.
“Meses de arduo trabajo con nuestro equipo consultor y más de 20 consultas ciudadanas nos permitieron diseñar y justificar la extensión y el Plan de Manejo del área protegida Cordillera de Coiba”, dijo Guzmán citado por una nota de prensa del STRI. “Gracias a los fondos de la Fundación Wyss y STRI y al apoyo de la Fundación MissionBlue, la Red Migramar y las autoridades locales por hacer posible esta labor”.
La ampliación del área marina protegida de la Cordillera de Coiba mejora la conectividad del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical, fortaleciendo la conservación y el uso sostenible de las aguas protegidas entre Isla de Coco en Costa Rica, Galápagos en Ecuador, Malpelo y Gorgona en Colombia y Coiba en Panamá.

