La marea negra que ya ha afectado a más de 2 mil kilómetros de costa brasileña desde finales de agosto ha llegado al estado de Rio de Janeiro, aunque en pequeñas cantidades y lejos de las playas más famosas, pero el presidente Jair Bolsonaro teme que aún falta lo peor.
Según la Marina brasileña, unos 300 gramos de petróleo fueron encontrados en la playa de Grussai, en Sao Joao da Barra, 300 kilómetros al norte de la turística ciudad de Rio de Janeiro. “Las muestras analizadas son compatibles con el petróleo encontrado en la costa noreste”, dijo el cuerpo en un comunicado.
Ayer, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo: “Todavía no sabemos cuánto petróleo queda en el mar”. “En el peor de los casos, si un petrolero ha arrojado toda su carga al mar, menos del 10% ha llegado a nuestras costas, por eso nos estamos preparando para lo peor”, agregó, el mandatario.
