El más reciente intento de Hollywood de anotarse puntos en el enorme, aunque restricto, mercado chino incluyó a un actor asiático para encarnar por primera vez el héroe en una producción de Marvel.
Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos reúne al lucrativo género de superhéroes con la mítica China, en una producción en la cual bestias enormes, misticismo y kung-fu surgen como herramientas para narrar la difícil relación entre un padre y su hijo.
Durante la adolescencia, el hijo, interpretado por el desconocido actor chino-canadiense Simu Liu, decide abandonar a su controlador padre que lo ha entrenado como un asesino letal, y reinicia su vida en Estados Unidos. Shang-Chi lleva una vida anónima, entreteniéndose junto a su amiga Katy, interpretada por Awkwafina (Crazy Rich Asians, Jumanji: The Next Level), hasta que su padre –interpretado por la superestrella de Hong Kong Tony Leung– envía un grupo siniestro para traerlo de vuelta a casa.
Shang-Chi es una apuesta de Marvel Studios, y de su propietaria Disney, para entrar en el mercado chino. “Es muy emocionante, porque la espera por un superhéroe asiático ha sido larga, así como por una película que no sólo celebre nuestra cultura, sino también nuestro lado humano”, dijo la actriz asiática-estadounidense Jodi Long, durante la premier mundial de la producción en Los Ángeles.
“Y creo que esto es realmente importante en estos tiempos de covid y xenofobia”, agregó.
Pero, a pesar de contar con un reparto mayoritariamente asiático y extensos diálogos en mandarín, el éxito de la película no está garantizado.
Como Black Widow, también de Marvel, la película no tiene fecha de lanzamiento en China, en donde los cines que están reabriendo este verano proyectan producciones domésticas y de componente patriótico.
Además de proteger a los cineastas chinos, la medida podría reflejar un creciente descontento con Marvel, cuyo próximo lanzamiento de superhéroes es Eternals, dirigido por Chloe Zhao.
Nacida en Pekín, Zhao ha ganado varios premios Oscar, incluyendo una histórica estatuilla a la mejor dirección por Nomadland.
Su éxito, sin embargo, ha sido censurado en China como una retaliación nacionalista debido a entrevistas antiguas en las cuales ella parece haber criticado a su país.
Shang-Chi ha tenido también una recepción poco entusiasta en las redes sociales de China.
“Esta película solo profundizará nuestro estereótipo ante los ojos del mundo”, escribió un usuario en Weibo, el Twitter chino.
Otro usuario la describió como “un pobre intento de tirar dinero de las audiencias chinas”.

