La Iglesia católica española anunció ayer que tiene registrados más de 500 casos de abusos sexuales a menores ocurridos en la institución y expresó su voluntad de encontrar la “verdad”, un día después de que el Congreso aprobara crear una comisión de investigación.
Las oficinas abiertas en 2020 por las diócesis o las congregaciones para recibir estas denuncias han “recibido información o denuncia sobre 506 casos”, afirmó Luis Argüello, secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE).
“La gran mayoría, 300 de estas denuncias, obedecen a asuntos que han ocurrido hace más de 30 años”, dijo.
Del total, 103 personas acusadas “están ya fallecidas”, aunque eso no impedirá que se investiguen las circunstancias en las que ocurrieron estos abusos, garantizó.
La Iglesia española solo había reconocido hasta ahora los 220 casos identificados por la Congregación por la Doctrina de la Fe, una institución del Vaticano, que llegó a esta cifra en abril de 2021 tras dos décadas de investigación.
Otros 14 casos -también ocurridos en el pasado, según Argüello-, salieron a la luz antes del fin de 2021, llevando hasta 234 esta cifra que solo incluye denuncias que implican a sacerdotes. Los 506 casos anunciados este viernes engloban también a los miembros de congregaciones religiosas.

