Ya sea que se trate de un escritorio para estar sentado o de pie, está equipado con sensores que aprenden nuestros hábitos y preferencias. Cuando estamos sentados mucho tiempo, una suave vibración nos recuerda que debemos levantarnos. La silla, también revestida con sensores, le “dice” al escritorio que nos hemos levantado; el escritorio, que conoce nuestra altura, se adapta a ella.
El escritorio supervisa las pulsaciones de teclas y los clics del mouse, ofreciéndonos (y también al jefe) consejos útiles sobre ergonomía… y productividad.
Herman Miller Inc., el segundo mayor fabricante de muebles de oficina después de Steelcase Inc., lanzó este mes su línea Live OS Smart Furnishings, cuyos sensores se conectan con sus escritorios de pie y las sillas de oficina Aeron.
Live OS ofrece una aplicación optativa en la que los usuarios introducen su altura y la cantidad de tiempo que les gustaría permanecer de pie durante el día y que ayuda a cualquier escritorio conectado a reconocer al usuario en el momento en que llega para adaptarse ergonómicamente de inmediato.
Los sensores contribuyen a fomentar comportamientos más saludables. También miden el uso del espacio: cuánto tiempo pasamos en un espacio de trabajo determinado y cómo lo usamos.
