1
Las alergias se pueden curar al mudarse de país. Falso. Para las personas alérgicas no existe ningún lugar al que puedan escapar. Los ácaros de polvo y el polvo son la causa más frecuente de alergias, y se encuentran en todo el mundo. Aunque existen plantas y árboles diferentes en diversos climas y países, todos tienen polentes a los cuales las personas se pueden sensibilizar y desarrollar alergias.
2
Intolerancia a la lactosa indica alergia a la leche. Falso. La alergia a la leche es más común en infantes y usualmente se supera en los primeros años de vida. Si el niño es alérgico a la leche, lo es a la proteína de la leche (caseína o lactoalbumina), no a la lactosa. Por lo tanto, los niños alérgicos a la leche deben utilizar fórmulas de soya u otras leches sin caseína y no leche deslactosada. Si una persona tiene intolerancia a la leche, lo es a la lactosa, que es la azúcar en la leche. Esta es una condición heredada causada por inhabilidad de la persona a producir la enzima lactasa, que es necesaria para digerir la lactosa.
3
Las personas alérgicas a los mariscos son alérgicos al yodo. Falso. No existe ninguna conexión entre las alergias a pescados y mariscos, y la alergia al yodo. Las alergias a los pescados y mariscos son causados a la proteína que existe en ellos, no al yodo.
4
Las personas alérgicas a los animales son alérgicas al pelo del animal. Falso. Los perros y gatos pueden ser buenas mascotas, pero no lo son si su dueño está dentro del 15% de las personas que sufren de alergias a los animales. El alergeno del animal es una proteína producida principalmente en su piel que se descama, flota en el aire y puede inhalarse, y en menor grado en la orina y la saliva. Todos los gatos y perros pueden causar alergias. Las únicas mascotas que no son alergénicas son los reptiles y los peces.
5
Las alergias no son peligrosas. Falso. Algunas personas con alergias son muy sensitivas a substancias específicas que les pueden causar una reacción alérgica severa llamada choque anafiláctico, lo cual puede ser muy peligroso, e incluso causarle la muerte. Este se caracteriza por disminución en la presión arterial, hinchazón de la lengua y garganta y dificultad para respirar por espasmo de los bronquios. Las causas más frecuentes de las reacciones alérgicas severas son alimentos, medicamentos y picaduras de insectos.
6
Las vacunas de alergias no funcionan. Falso. Aunque la inmunoterapia (vacunas de alergias) no funcionan en todos, son efectivas en cerca del 85% de los que las reciben. Están indicadas en pacientes con rinitis alérgica y/o asma que no mejoran con medicamentos y medidas de control ambiental. No está indicada en menores de cinco años, en dermatitis atópica o urticaria, ni en alergias alimenticias.
7
Las alergias se curan. Falso. Las alergias se controlan, pero no se pueden curar. La mejor manera de controlarlas es identificando los alergenos a los cuales la persona es alérgica por medio de pruebas de alergias para evitar la exposición a los mismos, el tratamiento médico, y de ser necesario, iniciar las vacunas de alergias.
8
Los niños pueden superar las alergias. Cierto y falso. Algunas alergias alimenticias, como la de la leche, huevo, trigo y soya se pueden superar y desaparecer con el tiempo. Sin embargo, las alergias al maní, nueces, pescados y mariscos pueden ser por toda la vida. Existe la marcha atópica que ocurre en muchos pacientes alérgicos que inician durante su primer año de vida con alergias alimenticias y dermatitis atópica, seguido de rinitis alérgica durante el segundo año de vida y posteriormente desarrollan asma.
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Tener la IgE normal descarta alergias. Falso. La IgE, o anticuerpo de alergia, es producido en la mayoría de las personas y se eleva en pacientes muy alérgicos. Sin embargo, una IgE o nivel de alergia normal no descarta alergia. Existen muchos pacientes alérgicos que presentan pruebas cutáneas positivas a pesar de tener una IgE normal.
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Las alergias son emocionales o psicológicas. Falso. El origen de las alergias es multifactorial, principalmente hereditario y ambiental. Sin embargo, las emociones, incluyendo el estrés, pueden desencadenar o agravar los episodios de alergias.