Como siempre o casi. La Cámara de la Moda Italiana inauguró ayer en Milán los desfiles de la Semana de la Moda masculina, algunos de ellos ante el público, abandonando así el formato virtual impuesto por la pandemia.
“Es la prueba general del regreso a la normalidad”, comenta Federica Trotta Mureau, jefe de redacción de la revista italiana de moda Mia Le Journal.
La fórmula “híbrida” constituye un primer regreso a las sensaciones que despiertan los desfiles de moda en vivo: “Las luces que tuvieron que ser apagadas vuelven a encenderse, la música de nuevo acompaña la entrada de los primeros modelos... es una emoción que lo digital no logra transmitir”, confiesa la experta.
La célebre marca italiana Armani ha sido la primera en anunciar en mayo el regreso del público a sus desfiles después de haber sido la primera en retirarlo en febrero de 2020, cuando el SARS-CoV-2 empezaba a propagarse por toda Italia.
“Me da miedo, como creo a todos los demás”, confesó entonces el maestro de la moda, Giorgio Armani, de 86 años.
También las firmas Dolce & Gabbana y Etro han seguido su ejemplo y desfilarán en vivo. Por ahora sólo tres de los 47 desfiles de la temporada primavera-verano 2022 programados durante cinco días serán en carne y hueso.
“El hecho de que el gobierno nos escuchara y diera luz verde a nuestra solicitud de autorizar la presencia de público a partir del 15 de junio constituye una importante señal para la reactivación” del sector, aseguró optimista el presidente de la Cámara de la Moda, Carlo Capasa.
La mayoría de las marcas presentes en Milán han optado por divulgar las presentaciones, como ocurrió en plena pandemia, con desfiles grabados o cortometrajes en la plataforma de la Cámara de la Moda, en sus propios canales de comunicación o en las redes sociales.
La marca Ermenegildo Zegna, que abrió los desfiles ayer, seguida hoy por Fendi y de Prada mañana, seguirán ese método.
El mercado italiano de la moda se ha recuperado y se espera un incremento en 2021 de la facturación.

