La escritora estadounidense Marissa Meyer, autora de éxitos como Cinder y Winter, está emocionada de participar de la Feria Internacional del Libro de Panamá.
“No puedo esperar a conocer a mis compañeros amantes de los libros. Es muy alentador para mí saber que los lectores de todo el mundo se han conectado con mis historias y se han enamorado de los personajes. ¡Es parte de lo que me motiva a seguir escribiendo!”, plantea esta autora que estará hoy domingo 19 de agosto, de 1:00 p.m. a 5:00 p.m., en el salón San Lorenzo del centro de convenciones Atlapa.
Formación
Hay dos grandes enseñanzas que aprendió durante sus estudios de escritura creativa en la Pacific Lutheran University. “Uno, escribir con una fecha límite, que es una habilidad necesaria. En la escuela, si tienes una historia o ensayo que se debe entregar el viernes, a tu profesor no le importa si no te sientes ‘inspirado’, ¡así que escribes algo de todos modos! De manera algo milagrosa, las palabras siempre terminan llegando, y aprendí que el esfuerzo a menudo es lo primero, y la inspiración en segundo lugar”.
Takeuchi
La segunda lección imperativa “fue cómo tomar las críticas y usarlas para mejorar. A nadie le gusta que lo critiquen, y es menos divertido cuando estás sentado a una mesa con tus compañeros, escuchándolos enumerar todas las formas en que tu trabajo es deficiente. Pero no solo esos comentarios me hicieron una mejor escritora, sino que me mostraron cómo escuchar a mi intuición. A veces puedes estar en desacuerdo con una crítica, y es importante saber cuándo utilizar los comentarios para fortalecer el trabajo y cuándo es mejor ignorarlo”.
Como editora, trabajó por cinco años para una compañía que producía libros para museos y galerías de arte. “No aprendí demasiado sobre el lado artesanal de las cosas, pero fue increíblemente útil para entender el detrás de escena de la industria editorial”.
Ahora, como narradora, sabe lo que ocurre con su manuscrito cuando lo manda a su editor, “y entiendo los canales de ventas y las diferentes ramas dentro de la edición, y cómo todos trabajan juntos para tratar de hacer que cada libro sea exitoso. Tener una idea de cómo funciona todo esto me ayuda a saber cómo puedo participar en el proceso, y cuándo es importante que hable sobre algo, versus cuándo debo dar un paso atrás y dejar que los profesionales trabajen”.
Cuentos clásicos
Un día decidió darle una mirada futurista a cuentos clásicos que leyó durante su infancia, como Cenicienta, Caperucita Roja, Rapunzel y Blancanieves. “Me encanta cómo las historias son tan universales: abarcan períodos de tiempo, lugares y culturas, cómo es evidente en cuántas variaciones de las historias tenemos, y cómo los escritores como yo continúan reinventando los cuentos para cada nueva generación”.
Así se interesó en redactar la narración de cuentos de hadas desde la universidad, aunque desde un sentido original de “un género ya atestado. Hace algunos años me llamó nuevamente la atención la idea de volver a contar estas historias con un giro de ciencia ficción, e inmediatamente me enganché. No solo combino dos de mis grandes amores, ¡pero en ese momento, no pude encontrar que alguien lo hubiera hecho antes! Inmediatamente se sintió como algo que tenía que hacer”.
