EXPOSICIÓN

Del mundo ultraortodoxo a las galerías

Del mundo ultraortodoxo a las galerías
Del mundo ultraortodoxo a las galerías

Sara Erenthal es uno de los rostros más conocidos entre los artistas callejeros de Nueva York, después de romper sus vínculos con el mundo judío ultraortodoxo de su infancia y juventud, hace unos 20 años.

Sus obras, pinturas murales o dibujos sobre objetos, pululan por las calles de Brooklyn, un barrio en donde la galería FiveMyles le abrió las puertas.

La artista viajó a Israel a principios de año, por primera vez en su vida. Medio centenar de sus obras fue expuesto en “Bait Haadom” (la Casa Roja), galería de barrio de moda en Shapira, en Tel Aviv. Y en el sector ultraortodoxo de Jerusalén –del que forma parte el barrio Mea Shearim en el que nació–, dibujó lo que define como su autorretrato y que se convirtió en su firma: un rostro de mujer con curvas negras estilizadas subrayadas por labios rojos.

Sara Erenthal viene de una familia miembro de Neturei Karta, una rama muy radical conocida por observar estrictamente la ley judía y su oposición al sionismo, porque, según ellos, establecer un Estado judío está prohibido antes de la llegada del Mesías.

Del mundo ultraortodoxo a las galerías
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Con solo unos años de vida, sus padres dejaron Jerusalén para instalarse en Brooklyn, en donde vivió la mayor parte de su infancia y adolescencia.

“Cuando tenía 17 años y medio, regresamos a Israel. Unos meses después, mis padres me dijeron que habían encontrado alguien para mí, sin dejarme verdaderamente elegir”, dijo.

“Tuve esa intuición de que era el momento, que si no me iba de inmediato, no partiría nunca. No tuve una infancia feliz. Dejé de creer en Dios cuando era muy chica, sin expresarlo nunca. También había peleas con mi familia“, cuenta, agregando, sin más detalles, que ya no está en contacto con ella.

Dejó su familia y se presentó en la oficina de reclutamiento de las Fuerzas Armadas para efectuar su servicio militar, obligatorio en Israel para mujeres y hombres, pero del que generalmente son exceptuados los ultraortodoxos.

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