Panamá se convertirá en el segundo país de América Latina, tras México, en tener uno de los vagones utilizados durante el holocausto de la Segunda Guerra Mundial. El vagón será restaurado por la Fundación Amigos de Yad Vashem Educación, Memoria y Tolerancia (Emet) y luego expuesto como parte de una exhibición permanente en el pabellón de la Tolerancia del Museo de la Libertad y Los Derechos Humanos.
El vagón fue construido en 1941 y reposó por muchos años en Alemania, donde fue exhibido por el Museo de Trenes Museumseisenbahn Hamm.
El director fundador del Museo de la Libertad y Los Derechos Humanos, Roberto Eisenmann, quién lideró la búsqueda y la adquisición del vagón, comentó que el holocausto fue un periodo “en el que millones de almas fueron deportadas y transportadas inhumanamente en vagones como tal, por días, herméticamente cerrados sin agua, luz, comida ni lugar donde hacer sus necesidades, hacia un infierno en vida, como parte de la atrocidad más grande que ha perpetuado el hombre, ante el silencio y apatía del mundo entero”.
La fundación Emet creó la campaña en las redes sociales “Esperando el vagón” en la que se recopilaron diferentes testimonios de los sobrevivientes del suceso en torno a los viajes que tuvieron lugar en estos vagones.
Se tiene planeado inaugurar la exposición más adelante para “resaltar el significado de una pieza única rescatando y recordando la historia de lo sucedido en el holocausto, para evitar volver a repetirla, promoviendo la tolerancia y el respeto en todas la personas”.

