En un espacio de ocho días, Panamá ha experimentado un singular ciclo cultural con la apertura de tres nuevas propuestas museográficas en la ciudad: el Museo de la Libertad y los Derechos Humanos, las tres últimas galerías del Biomuseo y la primera exhibición del Museo de la Ciudad, estrenada ayer en el Archivo Nacional.

Presentado como uno de los proyectos emblema de la conmemoración de los 500 años de fundación de la capital panameña, el Museo de la Ciudad rompe con el concepto tradicional del inmueble que acoge exposiciones temporales o permanentes para, en cambio, salir de “paseo” por recintos históricos, teatros/cines, galerías, fachadas de edificios y espacios públicos como parques y aceras.
El museo errante inaugurará 10 exhibiciones de cine, fotografía, patrimonio, arte plástico y arquitectura, entre otras disciplinas, de mayo a octubre de 2019 en Calidonia, Ancón, Bella Vista y San Felipe. Todas estarán disponibles por un año y serán de entrada libre.
“A la bulla de los cocos” es la primera de las exposiciones. Es un montaje sobre urbanismo que recorre el devenir de la ciudad desde su origen hasta su presente “caótico, desordenado y agresivo”.
En el exterior del Archivo Nacional presenta una serie de ilustraciones, mapas y planos con la cronología del desarrollo de la ciudad desde que era un sencillo asentamiento, mil años antes de la llegada de los europeos, hasta la expansión urbana de hoy.
Y en un salón del edificio se abordan los retos de la urbe, sus problemas y las medidas para contrarrestarlos.
De forma interactiva se puede conocer que 75.7% de los vehículos registrados en el país a 2016 se concentraban en la ciudad capital y Panamá Oeste, que las cámaras de videovigilancia captan entre 90 y 100 sucesos criminales al día o que 33% de la población camina en las noches.
El Museo de la Ciudad se empezó a preparar desde 2016, involucra a unas 50 personas de disciplinas diversas y su presupuesto consta de unos 450 mil dólares, detalla Jonathan Hernández, coordinador de las exposiciones.
Hace unos años se realizaron exposiciones exploratorias para determinar el impacto del clima, de la delincuencia y para tantear el interés de público y el resultado es la serie de 10 exposiciones que estarán habilitadas hasta 2020.
En los siguientes años, añade Hernández, se coordinarán nuevas exhibiciones en otros puntos de la ciudad y la idea es que el proyecto se consolide y, al no depender de una sede fija, llegue al resto de la ciudad y el interior del país.
