El afamado director de orquesta argentino-israelí Daniel Barenboim, reinvindicó en Buenos Aires el papel de la música como lazo de unión frente al “nacionalismo feroz” durante una entrevista con Radio Mitre de la capital argentina.
“La música depende de los contrastes, cuanto más contrastes hay, más vida tiene la música, pero todos los contrastes tienen que tener una conexión. La música es una escuela para la vida y así tendría que ser en el mundo político”, dijo.
Barenboim se encuentra en Buenos Aires, donde brindará una serie de conciertos en el Teatro Colón de la capital desde el sábado junto a la eximia pianista argentina Martha Argerich.
“Estamos en una época de un nacionalismo feroz y eso es muy negativo. Habría que educar para que los nacionalistas se vuelvan patriotas”, sostuvo.
“Hoy en día se puede ser una persona culta y muy bien informada sin haber oído una nota de música; en los años 1950 no era posible: el que conocía a Picasso conocía a Stravinsky”, afirmó.
Barenboim, reconocido activista por la paz en Medio Oriente, consideró un halago que su orquesta sea señalada como una orquesta “para la paz”.
“Me halaga mucho que se hable de esta orquesta como una orquesta para la paz, pero la paz en Medio Oriente necesita de otra cosa que un par de músicos que toque bien juntos”, advirtió Barenboim.
El popular maestro recordó que en el seno de su orquesta conviven músicos israelíes, palestinos e iraníes.
“La razón por la cual la orquesta funciona y en la región las cosas no funcionan, es que hay una cosa primordial que es evidente: la igualdad. No hay pasaporte y nadie que diga si tenés derecho de estar”, explicó.
