CRISIS SANITARIA

Nace un nuevo empleo: rastreador de coronavirus

Nace un nuevo empleo: rastreador de coronavirus
Unas 70 personas trabajan en el centro de rastreo. AFP

Ante la falta de un acuerdo político para desplegar una aplicación anticoronavirus, las personas que dieron positivo recientemente al nuevo coronavirus son contactadas por teléfono para rastrear sus contactos, dando luz a una nueva profesión: “rastreador de Covid-19”.

Esta semana, por la mañana, unas 70 personas sentadas ante su ordenador portátil, con los cascos puestos, se reparten las llamadas en la plataforma de N-Allo, uno de los “centros de llamadas” asociados a la operación del gobierno en Bélgica.

En este reino de 11.5 millones de habitantes, donde el virus ha dejado más de 9 mil muertos, este “rastreo” se toma muy en serio, máxime cuando las autoridades se limitaron a autorizar una desescalada muy progresiva por temor a un rebrote.

Entre los empleados de N-Allo, Pierre Fournier explica haberse presentado de voluntario cuando supo que cada una de las regiones belgas contrataba a cientos de personas para esta operación inédita que busca identificar a los posibles portadores del virus.

Su tarea, así como la del resto de empleados con experiencia o sin ella, es establecer una lista de las personas con las que los enfermos estuvieron en contacto en un período de 10 días, desde 2 días antes de los síntomas hasta 7 días después.

Si el contacto superó los 15 minutos a menos de 1.50 metros, ese allegado o compañero de trabajo del enfermo está considerado como una “persona de alto riesgo”... Y otro “rastreador” se encargará de prevenirlo.

El objetivo es “reducir los círculos de contaminación”, resume Gladys Villey, de la Mutualité Partenamut, que en Bruselas organiza esta especie de segunda red de prevención.

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