Como si se tratase de una densa nube de tormenta, del sueño llueven toneladas de beneficios para quienes lo concilian profundamente.
Aunque no se sabe a ciencia cierta cuál es la función principal de dormir, diversos estudios apuntan que caer en los brazos de Morfeo es sinónimo de memoria y bienestar.
El cerebro no descansa. Mientras se duerme, este órgano continúa trabajando, y fija los nuevos conocimientos, encontró un estudio del Basque Center on Cognition, Brain and Language, publicado hace poco en la revista Cognition.
Durante el sueño, el cerebro mejora las habilidades lingüísticas, indica Nicolas Dumay, investigador del estudio, quien halló que cuando se trata de aprender inglés “las palabras luchan entre ellas por el acceso a la memoria en nuestro cerebro”, y que “solo después de dormir las palabras recién aprendidas logran el estatus de asimiladas”.
Las investigaciones actuales han encontrado que las bondades del sueño cruzan la frontera de la relajación y el descanso.
Siete es la cantidad de horas adecuadas de sueño, de acuerdo con un estudio realizado por científicos de la Universidad de West Virginia, publicado en la revista Sleep. Si la duración del sueño es mayor o menor de las siete horas al día se podría incrementar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, la primera causa de muerte en Estados Unidos (EU).
Sus autores hicieron la salvedad de que no lograron determinar qué factor vincula la duración del sueño con la enfermedad cardiovascular. Pese a ello, enfatizaron que las funciones metabólicas y endocrinas pueden afectarse negativamente si se duerme poco.
A la fecha, la Asociación Americana del Sueño aconseja que dormir entre 8 y 12 horas al día es la dosis de sueño adecuada.
Conciliar el sueño no es tan sencillo para todos. Cerca de 30% a 40% de los adultos han dicho que tienen algún síntoma de insomnio en un año determinado y cerca de 10% a 15% experimentan insomnio crónico, según datos del Centro Nacional de Investigación de los Trastornos del Sueño de los Institutos Nacionales de Salud de EU.
El sueño es un proceso complejo, pero necesario. Lea por qué. VEA 2B

