El arquitecto Frank Gehry, premio Príncipe de Asturias 2014, estrenó en Sídney un edificio ondulante inspirado en la estructura de “una casa del árbol” que aspira a convertirse en el nuevo ícono de la ciudad junto a la Casa de la ópera.
El edificio, que ha costado 140 millones de dólares, ha sido bautizado como “Dr. Chau Chak Wing”, en honor a un empresario y filántropo chino-australiano, y es desde ayer la sede de la Nueva Escuela de Negocios de la Universidad Tecnológica de Sídney.
Gehry, premio Pritzker de 1989, al inicio del proyecto definió el edificio como “un organismo de aprendizaje creciente con muchas ramas de pensamiento, algunas de ellas robustas y otras efímeras y delicadas”.
El edificio ha llamado la atención por su estética y rareza, que lo ha llevado a ser comparado por el gobernador general de Australia, Peter Cosgrove, como la “más hermosa bolsa de papel arrugada”, pero también por varios detalles de su construcción.
El nuevo edificio tiene una fachada ondulante recubierta de láminas de vidrio que reflejan las construcciones aledañas, una sola columna recta y el ángulo más agudo de su diseño es de 72 grados.
El interior ha sido ideado bajo el concepto de que todo pueda ser manipulado con el tiempo según su uso.
Muchas de las salas donde se realizan las clases tienen una forma ovalada, lo que propicia un cambio de la relación entre el profesor, cuyo atril se coloca en ocasiones en el centro, y los alumnos, que se miran constantemente.
Gehry explicó que ha buscado humanizar el paisaje urbano con su nueva creación, la cual ha estado inspirada en los arquitectos y artistas del Renacimiento, así como en algo tan simple y fascinante como son los pliegues de la piel y de la ropa.

