Podía haberse conformado con vivir del rédito de su Aragorn de The Lord of the Rings, pero ese no es el estilo de Viggo Mortensen, que en cada proyecto busca un nuevo desafío, cuenta a Efe con motivo del estreno de The Two Faces Of January, un thriller basado en una novela de Patricia Highsmith.
La película supone el debut en la dirección de Hossein Amini –guionista de Drive– y pivota sobre la relación triangular entre Chester MacFarland, un elegante millonario americano (Mortensen), su esposa Colette (Kirsten Dunst) y Rydal (Oscar Isaac), un guía turístico al que conocen durante sus vacaciones en Grecia.
“Busco que la historia sea interesante y que suponga un desafío”, indica el actor en una entrevista realizada por correo electrónico.
Y hacer de Chester MacFarland –un personaje que, cuando las cosas se complican con la muerte accidental de un detective privado, comienza a transitar de la finura a la chabacanería– sin duda lo fue.
“Manejar la caída de Chester sin exagerar demasiado, buscando la mejor manera de vincular su descomposición emocional al desenlace de la historia”, fue lo más interesante, explica. Por no hablar de la experiencia de filmar en lugares como Creta o Estambul.
“Me encantó rodar en Estambul. Es una ciudad enorme, complicada, con mucha historia. Tuvimos suerte en el Gran Bazar –una de las escenas más espectaculares del filme– porque pudimos rodar durante dos días festivos seguidos, cuando los mercados estaban cerrados. Después, claro, tuvimos que llenarlo de gente con vestuario de 1962”.
