Gabriel García Márquez comenzó a escribir Cien años de soledad cuando tenía 16 años. Por entonces, era aspirante a escritor y se dio cuenta de que la trama de esta novela era demasiado para él, por el momento.
Pasó el tiempo, y su imaginación se fortaleció. Prueba de ese crecimiento es la publicación de cuatro libros en los que aparecen personajes y situaciones que luego estarían a plenitud en Cien años de soledad, obra publicada en mayo de 1967.
Se trata de las obras La hojarasca (1955), El coronel no tiene quien le escriba (1961), Los funerales de la Mamá Grande y La mala hora (ambas en 1962).
ENCUENTROS
Para Juan David Morgan, escritor y académico panameño, Cien años de soledad es una pieza tan fascinante que “puede volver a leerse cuantas veces el lector quiera disfrutar de una excelente prosa literaria”.
En su caso, la ha leído tres veces, y “todavía, cuando necesito recordar cómo se escribe bien, abro cualquier página y me encuentro algún párrafo que refleja la maestría de García Márquez”.
“Más que la trama, más que la simbología, me impactan los recursos literarios, la perfección de la forma y el profundo lirismo que permea a lo largo de toda la obra”, opina Morgan.
En 1972, Rosa María Britton retornaba al istmo después de residir 23 años fuera de la patria y solo leyó en inglés por 14 de esos años.
“Ese primer día que estaba en casa de mi hermana Carmen, me dio un libro y me dijo: ´tienes que leerte esto´, y era Cien años de soledad, que comencé a leer a las 8:00 p.m. y lo terminé a las 5:00 a.m.”, recuerda la médica y escritora. “Lo más jocoso de esta historia es que mi comentario fue: ´qué libro tan maravilloso, que lástima que no pueda ser traducido a otros idiomas, no lo entenderían”, señala Britton. “Y claro, estaba muy equivocada. Ese libro influyó en mis primeros libros, sobre todo en El Señor de las lluvias”.
COMPLICIDADES
Al escritor y académico istmeño Justo Arroyo le encanta la iniciativa de la lectura continua de Cien años de soledad. Primero está el asombro, “sentir que participamos de una experiencia inédita en que caemos en un mundo maravilloso, con la imaginación como reina absoluta y desatada”.
Segundo, plantea que la prosa narrativa de Gabo es “una de las más interesantes desde Cervantes. García Márquez agarra al lector desde la primera palabra y no lo suelta hasta la última, de donde autor y lector entran en una de las complicidades más perfectas de la literatura mundial”.
En tanto, Jael Stella Gómez, jefa editorial en Colombia de Normal, empresa que en 2012 editó los principales libros de este autor, indica que Cien años de soledad es “el mejor ejemplo del realismo mágico de García Márquez, donde demuestra la habilidad para llevar la realidad de su pueblo, de su vida, a los límites de la imaginación y la fantasía”.
“La historia del coronel Aureliano Buendía y toda su estirpe, se disfruta de principio a fin. En ella siento retratada mi realidad con ese toque mágico que me lleva a soñar. Es una suerte que podamos mostrar ante el mundo la cara creativa de los colombianos, que se conozca nuestra literatura y tradición. García Márquez rompió con estereotipos, generando una nueva forma de narrar, y Cien años de soledad sirve de espejo y reflexión sobre la situación política y social de los países latinoamericanos”, señala.
¿Quién puede participar en la lectura continua de Cien años de soledad?
La académica Berna Pérez Ayala de Burrell tiene la respuesta: “Cualquiera que le guste la literatura, cualquiera que la haya leído, cualquiera que admire a Gabo, cualquiera que ame a nuestra América caribeña, cualquiera que considere el español como la lengua más hermosa del mundo, cualquiera que lo entienda; y sobre todo, cualquiera, sin importar su nacionalidad, que cumpla con los requisitos, se sienta bien en Panamá y desee acompañarnos, no tiene que leer, con su presencia bastará”.
Para inscribirse debe llamar a la Academia Panameña de la Lengua al 223-0717. Acto seguido, agrega, “identificarse, cédula, profesión y elegir el horario con espacio de una hora. Por ejemplo, de 2:00 p.m. a 3:00 p.m. Se tomarán nombre y datos. En tiempo prudencial, recibirá la confirmación cuando se compruebe que hay el espacio. Si no lo hay, podrá asistir como oyente”.
Para que tenga una idea de qué fragmento o de qué capítulo le tocará leer, debe notificarse a más tardar el 9 de agosto.
Para este evento se usará un ejemplar especial de Cien años de soledad. Se trata de “un hermoso libro de 81/2´ x 11´, con portada de la primera edición; pero cuyo contenido -solo de la novela- será la edición conmemorativa de la Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, con el sello de Alfaguara y revisada por García Márquez”.
Lo han hecho así porque es “de nuestras Academias y en ello colaboró el propio autor, qué más se puede pedir. Reconocemos a Random House su completo derecho sobre la obra, esa es la casa editorial que posee hoy el derecho de autor. Pero este libro solo será usado con este fin cultural, sin ningún interés comercial”.
Este ejemplar será firmado por todos los participantes de la lectura continua, y “será atesorado en la Academia Panameña de la Lengua. Solo saldrá de allí una vez, el día 19 de agosto hasta el 22 del mismo mes, para ser exhibido en la Feria del Libro de este año”, asegura.
DANIEL DOMÍNGUEZ Z.
