Un grupo de arqueólogos halló en una región del sur de Alemania la pintura rupestre más antigua de Europa central, se anunció hace unos días en la ciudad de Tubinga.
Según precisó el arqueólogo Nicholas Conard, se trata de cuatro piedras pintadas hace más de 15 mil años en una cueva cerca de la localidad de Schelklingen, en el estado federado de Baden-Württenberg.
Las piedras están decoradas con puntos de color marrón rojizo.
De momento, no se ha podido determinar si las marcas tenían un significado religioso o incluso si podían haber representado una forma de calendario.
Conard recalcó que hasta ahora no se había encontrado ninguna prueba en los países de Europa central de que los hombres pintasen ya en la última etapa de la Edad de Piedra.