Espejos que no devuelven la imagen, una piscina con gente que camina bajo el agua, un aula desvencijada que nos transporta en el tiempo. Podría ser un truco de magia o un espejismo, pero no, es el artista Leandro Erlich, que se apresta a colapsar el tránsito de Miami.
La popularidad de este argentino de 46 años es tal que algunos lo llaman el “Messi del arte”, aupado por intervenciones que se viralizan en las redes sociales, marcan récords de visitas y trastocan el espacio público de París, Londres o Buenos Aires.
La semana próxima dará el golpe con su obra más monumental, una congestión de tránsito realizada con arena y en tamaño real, durante la Art Basel de Miami, del 5 al 8 de diciembre.
“Me interesa trabajar sobre el orden cotidiano. La ilusión óptica es la etapa inicial de lo que la obra propone como experiencia, captura la atención del espectador con algo que cree conocer pero, luego, lo ve de forma distinta. Pone en jaque nuestras certezas”, explica Erlich.
“Quedarse en el aspecto lúdico es una lectura limitada. La idea no es engañar, es que el espectador encuentre sus propias respuestas a las preguntas que la obra le plantea”, agrega.
En plena crisis económica en Argentina, Liminal, la exposición antológica del artista que reunió 21 instalaciones de gran formato en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), cerró con récord de público: más de 250 mil visitantes en 98 días, un promedio de 2 mil 500 por día.
Erlich incluso logró ser este año el único extranjero en ocupar todo el prestigioso CAFA Art Museum de Pekín, donde tuvo 240 mil visitas con la exhibición “The Confines of the Great Void”.
