áREAS PROTEGIDAS

Los paisajes de ensueño que ofrece el Panamá profundo

Los paisajes de ensueño que ofrece el Panamá profundo
Los paisajes de ensueño que ofrece el Panamá profundo

La exposición fotográfica “Miradas a las rutas sostenibles” es una forma de acercarse a las áreas protegidas de Panamá. Está compuesta por 60 imágenes tomadas por los fotógrafos Celia A. Díaz e Iván A. Uribe (del Ministerio de Ambiente) y Agustín Gonçalves.

La muestra arranca este jueves 18 de octubre, a las 5:00 p.m., en el pasillo del Koala, en el centro comercial Albrook, y estará abierta hasta el 31 de octubre.

Díaz y Uribe tienen cada uno 25 imágenes y Gonçalves contribuye con 10. “Ellos viajaron en grupo a todas las provincias del país. Estuvieron desde en el Parque Internacional La Amistad (Chiriquí y Bocas del Toro) hasta en Darién. Viajaron los tres a algunos sectores y en otros fueron dos, según la agenda de trabajo en la institución de Uribe y Díaz. En cada provincia contaron con el apoyo logístico de las direcciones regionales de la institución”, comenta Modesto Tuñón, de Relaciones Públicas del Ministerio del Ambiente.

“Viajamos a casi todas las áreas protegidas escogidas. Yo en una me enfermé y no pude ir a dos. Fue una gira sumamente intensa de casi un mes por todo el país”.


Iván A. Uribe
Fotógrafo

Recorridos

Celia A. Díaz recuerda las tomas hechas en Campana, Guna Yala (Isla Perro Grande, Cayos Holandeses), Darién y Colón. Fue una experiencia “muy hermosa. Panamá cuenta con unos paisajes de ensueño y lo más importante fue tener la oportunidad de crecer profesionalmente con la ayuda de dos buenos fotógrafos”.

A Díaz le maravilló la biodiversidad del país: sus colores, su fauna, sus paisajes, “y que aún no ha sido destruida por la mano del hombre. Encontramos ejemplares de animales que nunca habíamos visto y que llaman la atención por lo raros o los colores que tienen”.

Momentos

Los momentos que le quedan en la mente a Iván A. Uribe son “levantarnos corriendo en las madrugadas para captar los diferentes amaneceres y no perdernos ese instante cuando se asoma el sol en el horizonte. Es un instante mágico y único. Cada uno de los tres en silencio, armando el equipo, respetando los espacios del otro. Ver las primeras aves alzar el vuelo y su canto. El ruido de las olas del mar golpeando las rocas. Los variados tonos de colores que se reflejan en las nubes por el amanecer y anochecer fueron y son una pintura”.

“Panamá tiene todo y a corta distancia, que en otros países les tomaría días en poder ver dos de las miles de maravillas que tenemos. Estar a pocas horas de la elevación más alta de Panamá a 3,475 metros de altura, el volcán Barú con un clima de montaña y a la hora estar en uno tropical, es de película. De pronto en un bosque espeso y nuboso con fauna aún en libertad, con gigantescos árboles y plantas exóticas”.

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