Antes de ser un cuento, El pájaro de fuego fue un poema que escribió Andrea Morales, quien por esta historia venció en el V Certamen de Cuento Breve Centroamericano Carátula, que se entrega cada año en el marco del evento literario Centroamérica Cuenta, que ocurre desde hace un lustro en la ciudad de Managua, Nicaragua.
En el poemario, aún inédito, esta artista guatemalteca, se inspiró en las fases de la cosecha, en especial, indica, “en la escena cuando hacen la quema en los campos para que las cenizas vuelvan a nutrir a la tierra, que forma parte de la quema y la tala de los árboles”.
Lo interesante es que la labor creativa de Morales está más ligada a la narrativa, ya que escribe guiones, aunque pensó que su argumento sobre el machismo que existe tanto en la sociedad como dentro de las casas de la región, funcionaba más en términos poéticos. “Fue como hacer una intersección de ambas, como que las imágenes que me evocaba el poemario me llevó a llevarlo a otra manera desde la existencia de dos personajes femeninos, una abuela y una nieta”, quienes buscan la manera de romper con el esquema del patriarcado a través de la migración.
“No quería que fueran unas simples víctimas de una tradición, sino más como unas sobrevivientes” dentro de contextos de violencia que, de alguna manera, ocurren a la luz del día y la sociedad no actúa, agrega Morales, de 24 años, sobre esta historia suya que será publicada este año en la revista cultural centroamericana Carátula.
Otro personaje central en su relato breve es un pájaro de fuego que acompaña a una de las protagonistas para protegerla y darle compañía. “Es una figura ambivalente, no sabemos si es verdadera o es un invento de una mujer para enfrentarse a su realidad”.
VEA: Entre la justicia, el dolor y el terror


