En Europa, donde el coronavirus ha llegado a contar por miles los decesos diarios en varias naciones, un grupo de jóvenes músicos se sumó a los esfuerzos por levantar el ánimo colectivo, compartiendo sonidos sinfónicos por los canales de internet. Nueve de ellos son panameños que se forman en conservatorios de Bélgica, Austria e Italia.

Separados por cientos de kilómetros y varias fronteras, los estudiantes de música mantienen un vínculo cercano y constante que dio pie a la iniciativa: “¿Y si grabamos algo para todas las personas que siguen la música clásica?”.
La respuesta, en el grupo de chats, fue afirmativa y empezaron a llegar los videos que Lorenzo Olivero unificó para publicar en Facebook, Instagram, YouTube, WhatsApp...
Olivero, violinista panameño de 25 años, del Conservatorio de Santa Cecilia en Italia, cuenta que tras hacer unas pruebas con la Sinfonía n.º 4 de Gustav Mahler y ver que las personas reaccionaban positivamente, hicieron un segundo video más elaborado, con arpa y más instrumentos, con El lago de los cisnes de Chaikovski.

La invitación para el “concierto digital” le llegó hasta Bélgica a Alejandra González, panameña de 27 años que lleva un tiempo estudiando violonchelo en el Real Conservatorio de Bruselas. “Los panameños que estudiamos música en el extranjero nos mantenemos en contacto, así que todo fluyó de forma sencilla”, anota la artista que, antes de la experiencia europea, impartía clases en el Instituto Nacional de Música (conservatorio nacional) y tocó en los escenarios de la Orquesta Juvenil Istmeña, Festival Alfredo de Saint Malo o en las temporadas musicales de la Asociación Nacional de Conciertos.

Oriel Marengo, de 26 años, también participó con su contrabajo. Se prepara desde 2019 en la Universidad de Música y Artes de la Ciudad de Viena, Austria, y antes de partir del terruño se fogueó con la Orquesta Filarmónica Iberoamericana, Orquesta Juvenil Centroamericana y del Caribe, Orquesta del Festival Barroco, la del Festival Alfredo de Saint Malo y, a vecves, con la Sinfónica Nacional.
Luis Batista, Alberto Castañeda, Alberto Samudio, Leopoldo Magallón, Francisco Rodríguez y Alanys Araúz fueron los otros estudiantes de música de Panamá que integraron la multinacional “orquesta virtual”.

Un ‘respiro’ para todos
Del efecto sanador que tiene la música en situaciones complicadas, como la causada por el coronavirus, puede hablar también Edgar Dutary, uno de los 18 panameños que aprende todo lo que puede del arte musical en las aulas italianas.
Dutary, de 28 años, ha formado parte de conferencias y conversatorios informales en redes sociales, organizados para mantener la cercanía con el público que cada semana acudía a las presentaciones en los escenarios y calles de Roma. “Conversamos de música, de la tuba [su instrumento], de cómo preparar una pieza musical (...) Las personas agradecen un tiempo de distracción en medio de esta pandemia”.
