La falla y muerte de neuronas que producen dopamina, un químico que manda mensajes a la parte del cerebro que controla la motricidad y la coordinación, es el trastorno responsable de la enfermedad de Parkinson, un padecimiento progresivo del que aún se desconocen sus causas o una cura para quienes lo sufren.
Según datos de la Caja de Seguro Social, para 2021 en Panamá habían de 30 mil a 40 mil personas que presentaban este mal, y se estima que entre el 3% y el 5% de la población de más de 65 años lo tenga.
Expertos de Mayo Clinic señalan que los signos y síntomas de la enfermedad de Parkinson pueden ser diferentes para cada persona. Como por ejemplo: temblores, lentitud en los movimientos, rigidez muscular, pérdida de los movimientos automáticos, cambios en el habla y la escritura, entre otros.
Además, como recomendación primordial está consultar a su médico si presenta alguno de los síntomas asociados con la enfermedad de Parkinson; no solo para que diagnostique la afección, sino también para que descarte otras causas de sus síntomas.
Justamente son los síntomas la primera dificultad que encuentra el neurocirujano panameño Omar Gordon. “El problema del Parkinson es que los síntomas iniciales son muy vagos. Muy frecuentes en la población, como lo son alteración del sueño, depresión, alteración del olfato, estreñimiento, entre otros. Alrededor del 90% de las personas ha tenido estos síntomas, entonces el diagnóstico no se hace tempranamente”, explica.
Agrega que los síntomas motores aparecen entre 15 o 20 años después de la enfermedad, cuando el 60% a 70% de las células se han dañado. “Probablemente, esta es la causa por la cual no tenemos tratamiento que cure”, dijo.
Gordon aclara que si bien existen algunos mitos sobre cómo prevenir la enfermedad, en la actualidad no existe nada científicamente comprobado. “Quizás el más común es que la dieta mediterránea ayuda a prevenir la enfermedad. Pero no se ha podido establecer una relación [...]. La mejor recomendación es seguir las medidas normales de vida saludable, como ejercicio de forma rutinaria, tener una dieta sana, tomar agua frecuentemente; las mismas recomendaciones que se dan para otras enfermedades”.
Avances
Si bien no hay cura para la enfermedad de Parkinson, la ciencia ha encontrado alternativas médicas que mejoran considerablemente la vida de las personas. El doctor Gordon explica qué puede esperar un paciente y sus familiares sobre los tratamientos que existen.
Si la enfermedad no tiene cura ¿Qué tan efectivos son los medicamentos?
El tratamiento farmacológico funciona bien por un tiempo, luego se deja de obtener el beneficio que se obtenía al inicio. Se debe ir subiendo la dosis para obtener el beneficio, pero por consiguiente vienen los efectos secundarios de los fármacos. (Varían según cada caso).
¿Hay otras alternativas?
Empresas como Medtronic han comenzado a desarrollar dispositivos que se implantan dentro del cerebro, para tratar de producir una reorganización en la actividad eléctrica del control de movimiento. Actualmente, en Panamá estamos realizando procedimientos de estimulación cerebral profunda en donde colocamos, por así decirlo, un marcapasos cerebral [para] reordenar ese circuito anómalo y producimos una respuesta favorable en cuanto al control de los síntomas motores de la enfermedad.
¿Y los otros síntomas?
Para los síntomas no motores, como las alteraciones sensitivas, del sueño, depresión, etc., el paciente tal vez necesite seguir tomando el tratamiento farmacológico. Aunque es importante señalar que lo que produce la discapacidad son los síntomas motores.
¿Quiénes son candidatos para este procedimiento?
Hay algunos parámetros para incluir o excluir. Lo primero es confirmar la enfermedad de Parkinson, hay otras enfermedades que parecen, pero no lo son. Luego necesitamos que el paciente haya desarrollado la enfermedad por alrededor de cinco años, para confirmar que realmente se trata de Parkinson. Otro parámetro es la edad, que ronda los 75 años, y que el paciente haya tenido buena respuesta al tratamiento farmacológico.
¿Luego de la cirugía qué puede esperar la persona?
Es bueno si se puede mejorar más del 50% de los síntomas. Nuestro objetivo es poder llegar a una mejoría del 80%. No todos los pacientes llegan al 80%, pero todos presentan mejoras de entre 50% y 80%. Desde nuestro punto de vista, este mejoramiento es muy bueno porque mejora la vida económica, social y psicológica, para ellos y para la familia.
¿Es permanente?
No hay tratamiento que prevenga la progresión de la enfermedad. Inicialmente, se comienza con parámetros pequeños y con el avance de la enfermedad se van subiendo. No es la cura, pero mejora mucho la vida del paciente, entre 10 a 20 años.
¿Qué deben saber los pacientes antes de pensar en la cirugía?
Es un procedimiento quirúrgico intracerebral, que tiene riesgo de complicaciones importantes. Entre esas complicaciones están el sangrado intracerebral e infecciones. Además, es relevante saber qué otras enfermedades tienen los pacientes, como hipertensión, diabetes, colesterol alto, etc., que deben evaluarse antes de un procedimiento quirúrgico.
¿Qué esperanza pueden tener los pacientes y sus familiares?
Los tratamientos y resultados que tenemos en Panamá son los mismos de otras partes del mundo. La tecnología que usamos es de punta de lanza. Y si bien, hasta la fecha, no se puede curar la enfermedad sí se puede mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus cuidadores.
El papel del cuidador: apoyo y paciencia
Diálogo, comprensión, paciencia y entendimiento son claves en la relación médico, paciente y familia. La familia debe recibir información clara sobre los fármacos o tratamientos a dar, dosis indicadas, importancia de no suspenderlas, entre otros aspectos.
“La tarea del cuidador incluye dar soporte al paciente para que pueda realizar sus actividades cotidianas en un ambiente seguro. Es importante no cuidar en exceso y evitar la sobreprotección, aunque según avanza la enfermedad es el cuidador el que lo hace casi todo”, recomienda la Fundación Española de Ayuda a la Investigación de Parkinson.

