¿Qué se siente al estar en una tela de araña? El artista argentino Tomás Sareceno permite vivir esta experiencia sensorial en una instalación a 12 metros de altura en Manhattan para alertar sobre la crisis medioambiental.
Su exposición Particular Matter(s), que se abrió al público en el centro de exposiciones The Shed, en Nueva York, es un homenaje a las arañas y una llamada de atención sobre la crisis generada por los “destructivos efectos del capitalismo” que está provocando la masiva extinción de arácnidos, insectos y otros invertebrados, y sus consecuencias para el equilibrio del planeta.
En la instalación Free the Air: how to hear the universe in a spider/web (Liberar el aire: cómo escuchar el universo en una tela de araña) lleva al visitante a revivir dicho universo.
Se trata de un gigantesco globo de un blanco cegador integrado por una red de casi 30 metros de diámetro flotando a 12 metros de altura. Desde ella, el público experimenta la fragilidad de una tela de araña para sentir “el concierto de vibraciones derivado del movimiento de partículas a través de aire”, que es el medio que utilizan los arácnidos para “enviarse información”, según la presentación del proyecto.
A medida que se van apagando las luces del globo, que tiene una segunda red más abajo para aquellos que quieren contemplar el mundo desde otra perspectiva, las redes se mueven al ritmo de los elementos atmosféricos. El viento, la lluvia o la luz provocan sonidos en las arañas cuando interactúan con las telas que fabrican para atrapar a sus presas.
Eso es precisamente lo que pretende recrear Saraceno, en su último trabajo de una extensa carrera internacional que le ha llevado a exponer en ciudades de medio mundo y en las Bienales de Venecia y Sao Paulo.
La instalación se complementa con Webs of At-tent(s)ion (Redes de Atención en un juego de palabras con la ambivalencia), una serie de bellas y delicadas reproducciones de telas de araña que se contemplan en la oscuridad gracias a la proyección de potentes luces directas.
Tras haber participado en el Programa Internacional de Estudios Espaciales del Ames Research Center de la NASA, el autor recuerda que los científicos han encontrado similitudes entre las telas de araña con las simulaciones por computador realizadas de la red cósmica, la estructura invisible que forman los racimos de galaxias.
La exposición la completan esculturas cósmicas, instalaciones que simulan el Universo y una serie de fotos impresas con tinta negra de carbono fabricada con la contaminación del aire envenenado de Bombay (India).
Saraceno quiere que la “gente interprete por sí misma y que el mensaje sea co-construido a través de los participantes” en esta exposición sensorial.

