Un sueño en común dejó de revolotear en el subconsciente de 10 adolescentes: ser reconocidos como pintores y realizar un viaje cultural a Italia.
Ambos ideales se materializaron el pasado febrero y eran también el propósito inicial de 18 mil chicos que asistieron durante el verano a los talleres organizados por la fundación Olga Sinclair, donde plasmaron sobre el lienzo las técnicas del pintor italiano Amedeo Modigliani.
Se trataba del tercer concurso pictórico, liderado por la pintora nacional Olga Sinclair.
Los ganadores del certamen fueron: Massiel Méndez, Danna Stevens, Majorie Díaz, Kenani Quiroz, Vanessa Balbo, Ángela Rodríguez, Aaron Madrid, Felipe Barsallo, Sydney Barsallo y Aliana Moulton.
Victoriosos del pincel
Tres meses después, estos chicos preparan sus maletas para abordar el avión (el 16 de mayo) que los llevará por 10 horas hasta Amsterdam, para continuar surcando el aire por dos horas más hasta llegar a Roma.
Visitarán los museos de Florencia (Italia) y conocerán las obras de los representantes del arte renacentista; además, estarán en sitios emblemáticos como el Coliseo Romano y el Conservatorio de Santa Cecilia en Roma.
La parada que ha creado mayor expectativa entre los adolescentes es conocer al papa Francisco.
“La visita al santo padre está confirmada para el 20 de mayo en ciudad Vaticano”, afirma Dafna Herazo, directora ejecutiva de la fundación organizadora.
Olga Sinclair indica que los chicos llevarán pinturas de “imágenes religiosas de arte bizantino, que serán exhibidas en el museo de la santa sede”.
Mientras que el 23 de mayo participarán en un taller infantil, cuyo propósito es promover el estilo del reconocido pintor panameño Alfredo Sinclair en la Scuola Pontificia Pío IX, localizada en la via de la Conciliazione, a unos pasos de la Plaza de San Pedro en el Vaticano.
“Esta actividad fue aprobada por el presidente del Consejo Pontificio para la Cultura”, indica Herazo.
“Habrá música a cargo del Conservatorio de Santa Cecilia y las 10 obras ganadoras del concurso panameño serán exhibidas durante el día”, añade Herazo.
A una parte de este recorrido cultural se unirá la primera dama, Lorena Castillo de Varela, aunque la organización no reveló los días específicos de su participación.
El amor a la pintura les ha dado frutos a los 10 chicos panameños que se alzaron vencedores del concurso “La familia pinta al estilo Modigliani”.
Ellos son: Ángela Rodríguez, Aaron Madrid, Felipe Barsallo y Sydney Barsallo, representantes de la provincia de Veraguas; Massiel Méndez, Danna Stevens, Marjorie Díaz, Kenani Quiroz y Vanessa Balbo, por Panamá centro; y Aliana Moulton, de Colón.
Cada uno supo captar la atención del jurado internacional y local para posicionarse en la competencia, esto les aseguró un pase gratuito a Florencia, la cuna del arte renacentista, y a la ciudad sagrada de Roma.
Ángela Rodríguez, estudiante de 16 años de la escuela San Vicente de Paúl, considera la técnica del artista Amedeo Modigliani como “revolucionaria y expresiva”.

La joven, que pintaba de pequeña las paredes de su casa en Santa Fe con crayones, nombró a su pintura “Modigliani en molas”. De su cuadro resalta el tejido representativo de la mujer guna, centrado en una dama de cuello alargado, como dibujaba la figura humana Amedeo Modigliani.
Para Madrid, de 17 años, aprender acerca de Modigliani le ha dado un nuevo rumbo a su vida. “Jamás pensé llegar tan lejos con la pintura”, reconoce el chico cuya habilidad descubrió a los seis años cuando usaba para dibujar carbón restante del fogón hogareño.
Madrid fue uno de los tres concursantes ganadores que se atrevió a pintar un desnudo. Al hacerlo mezcló dos dimensiones para cubrir las partes íntimas de la modelo, y se inspiró en las obras al desnudo del propio Modigliani.

Felipe Barsallo, de 17 años, también plasmó un desnudo femenino. En su cuadro “La sumisa” estampó las curvas de una dama con el empleo de sombras apropiadas para dibujar la figura de la mujer panameña de grandes caderas, con un toque Modigliani.

Sin embargo, la hermana menor de Felipe, Sydney (Barsallo), de 14 años, quien también resultó ganadora de este certamen con su obra “La mujer del Espíritu Santo”, plasmó el lado sensible de una dama de notable cuello largo y ojos vacíos, y adornó su cabellera con la flor insignia de la nacionalidad panameña. “La flor daba un aire de ternura, inocencia y pureza”, menciona.

En tanto, Massiel Méndez, de 15 años, con su obra “Sakura en el atardecer”, convenció al jurado al “pintar a una chica de ascendencia asiática con rasgos panameños”.

Danna Stevens sedujo con una representación de una mujer exótica, decorada con argollas grandes, su melena sujetada con una vincha, y confiesa que ver a su “vecina de al lado” le trajo un poco de inspiración para el personaje en su obra llamada “Mi gente”, sin abandonar elementos característicos de Modigliani, como los ojos vacíos o sin iris, que según el artista significaba el no conocer el alma del retratado.

Stevens opina que una dama panameña no siempre es aquella ataviada con una pollera, sino también aquella que se ve todos los días con sus “accesorios llamativos” como parte de su indumentaria.
A Marjorie Díaz, de 16 años, la vena artística le fue inyectada desde pequeña al acompañar a su madre a las clases de Bellas Artes en la Universidad de Panamá. Su obra fue “Mar de sueños”, en la que se dibujó a sí misma.

El sentimentalismo de una púber se enfatiza con la sombra rosada que coloca con delicadeza sobre los pómulos del personaje y flores blancas en ambos costados de la cabellera. “El rubor es mi firma”, resalta de su cuadro la estudiante del décimo segundo grado en Ganexa.
Mientras tanto, Quiroz, de 16 años, se siente sorprendida de haber destacado en el certamen, ya que era la primera vez que se apuntaba para competir en la pintura, y asumió el reto con su obra “Profundo”, que concibe sobre el lienzo el balance entre la paleta de colores cálidos y fríos, en conjunto con la mirada profunda de la mujer dibujada.

En su obra “MySelf”, Balbo, de 18 años, explica que los colores que escogió fueron los que hicieron del rostro de la dama una sensación de nulidad de expresión, lo cual se acerca al concepto de Modigliani. Para Balbo, era la segunda vez que participaba en este concurso, ya que lo intentó en 2013 y no quedó clasificada.
“Salomé” fue la obra de Moulton, de 15 años, que explora el desnudo femenino. En la semifinal, la estudiante de San José de La Salle en Colón usó la representación de un núcleo familiar de tres miembros, aunque en la recta final cambió el concepto: “quería expresar la belleza de la mujer de una forma más artística”.






















