Al entrar al Casco Antiguo de Panamá, fundado después del ataque del pirata Henry Morgan en 1673 a la ciudad vieja, se puede apreciar, viniendo por el Mercado del Marisco, el Barrio Chino de Panamá o Chinatown Panamá, que pertenece al corregimiento de San Felipe.
A medida que se adentra en este sitio, se divisan rosticerías, un mercado de aves vivas, distribuidores de productos panameños y asiáticos, ventas de legumbres, artículos esotéricos, barberías, bares y farmacias, mezclados entre todo tipo de olores.
La cantidad de negocios y visitantes ha disminuido, según cuentan comerciantes y trabajadores de la zona.
Y esto porque la mayoría de los dueños de los negocios de este barrio han mudado sus empresas hacia El Dorado, buscando mejores condiciones y seguridad.
Además de ciertos locales, subsiste la entrada, y algunas fachadas típicas como la de la Sociedad Religiosa y de Beneficencia Yan Wo.
Otros negocios se han mantenido impecables, como la Casa Juan Siu y la Casa de las Curiosidades, que tiene una gran variedad de productos orientales, que atraen a más de uno, según dicen sus responsables.
El Barrio Chino está dentro de cuatro pórticos que comienzan en la calle Carlos A. Mendoza, abarcando la calle Veraguas, parte de la avenida Eloy Alfaro y la avenida B, en donde a lo largo de la avenida hay varios comercios que se dedican a vender accesorios para la organización y decoración de fiestas.
LA HISTORIA
Los chinos están involucrados en la vida nacional desde el 30 de marzo de 1854, cuando llegaron al istmo, de acuerdo con una publicación del Panama Herald.
Todo comenzó a bordo del bergantín Sea Witch, en el que viajaban 705 trabajadores chinos, que provenían de Canadá y Jamaica, y cuyo destino laboral era la Panama Railroad Company.
Estos primeros inmigrantes también hicieron populares los puestos de comida callejera a lo largo de Salsipuedes, sobre la bajada de El Javillo, donde nació el primer barrio chino del istmo.
A principios del siglo XX, los chinos tuvieron un papel crucial en otros sectores de la economía, ya que fueron propietarios de más de 600 tiendas de venta al detal, y se decía en aquella época que el país entero dependía de las provisiones de sus tiendas.
ACTUALIDAD
El histórico barrio chino presenta cierto deterioro. Sin embargo, la Alcaldía de Panamá organiza su recuperación.
José María Liu, embajador de la República de China Taiwán en Panamá, entregó recientemente una donación al alcalde capitalino, José Blandón Figueroa, para el mejoramiento del área.
A la par se han realizado varias reuniones de coordinación con la comunidad china radicada en la ciudad con autoridades locales y los residentes del área.
Con los años y el abandono de un grupo de comerciantes, el barrio ha perdido parte de su esencia, pero es recordado como uno de los sitios favoritos de miles de panameños, quienes compraban especias y todo tipo de productos que eran exclusivos de esta zona.










