El equipo de la película Leto, del ruso Kirill Serebrennikov, se congratuló en Cannes del apoyo en Occidente y en Rusia, sobre la situación del cineasta, bajo arresto domiciliario.
“Es un poco amargo. Si Kirill estuviera libre, sería mucho mejor, pero hay un gran apoyo en Occidente”, afirmó Ilya Stewart, coproductor de la película sobre la escena rock underground de los 80 en Leningrado.
“Hay también un gran apoyo en Rusia, mucha gente conmocionada por esta situación“, añadió el productor, calificando de “ridícula” la acusación por malversacion de fondos públicos contra el cineasta, bajo arresto domiciliario desde agosto.
Aunque en un principio la idea era hacer una “película histórica”, la cinta es un alegato a la libertad de expresión en la Rusia actual, según Stewart.
Serebrennikov, director artístico del Centro Gogol, fue detenido por la policía en pleno rodaje de Leto y el montaje tuvo que finalizarse en su casa.
En su proyección, el equipo de la película desfiló luciendo una chapa con la foto del director y blandieron una banderola blanca con el nombre del enfant terrible del teatro ruso.
Es la primera vez que el cineasta, de 48 años, compite por la Palma de Oro en el festival de Cannes.
