Panamá vuelve a tener su espacio en la muestra internacional de pesebres que cada año por estas fechas adelanta la Navidad en Roma, Italia.
El verdadero protagonista del evento es Freire Membora, un artesano de la comunidad Sinaí de Río Membrillo en la comarca Emberá Wounaan, que cinceló con esmero y meticulosidad cada una de las piezas que conforman el delicado pesebre panameño.
El material que utilizó es tagua o nuez de marfil. Se trata de la semilla de una palma que crece a la sombra en los bosques húmedos y selvas tropicales de la región del Pacífico, especialmente en Panamá, Colombia y Ecuador. Es un material blanco y brillante que se confunde fácilmente con el marfil.
Tras esta iniciativa cultural que permite al país exhibir un pesebre en el corazón de Roma está Alfonso Díaz.
“Freire talló alrededor de 30 piezas que componen el pesebre y son una inspiración de sus vivencias en su comunidad con animales y plantas características de su comarca. Tucanes, monos, pericos, gallinas, colibríes y hasta nuestra ave nacional, el águila harpía, forman parte de esta obra que dignamente representa a Panamá en Roma”, explicó a este periódico.
La elección de este artesano se hizo a través de Helene Breebaart, cuya fundación Buscando tu Estrella estimula el trabajo de los artesanos de todo el país. “Junto con ella lo escogimos por la calidad de su trabajo y lo detallista que era”, reveló Alfonso.
De hecho, la delicadeza de las piezas salta a la vista. El artesano empeñó alrededor de un mes en tallar todas las piezas de tagua, que después armó con cortezas del coco para crear el entorno del pesebre.
“Freire nos contó que quería hacer algo diferente a lo que normalmente hacen los artesanos; se inspiró en el ambiente de su comarca y utilizó como la Virgen María, San José y el Niño Dios a personajes indígenas”, detalló.
Junto al panameño hay otros 149 pesebres que provienen de 40 países distintos y de 13 regiones italianas. “Es una exposición muy interesante porque cada uno tiene su cultura, tradición y folclore, que quedan reflejados en cada uno de los pesebres”, señaló la directora de la exposición 100 Pesebres, Mariacarla Menaglia.
Pero el pesebre panameño es uno de los más originales. “El de Panamá me ha impresionado muchísimo porque parece de marfil, pero no lo es. El uso de este material que es la semilla de un árbol, que es durísimo, lo hace muy especial”, explicó Menaglia. “Se ve que hay un gran trabajo artístico detrás”, añadió.
La muestra podrá visitarse hasta el próximo 8 de enero en la iglesia de Santa María del Popolo, en la céntrica plaza del Popolo, que antiguamente era la puerta de ingreso norte a la capital del Imperio romano.
