El músico colonense Xito Lovell está dejando huella en la ciudad de Nueva York.
Su sueño comenzó cuando tenía 16 años y visitó por primera vez la capital del arte, para participar del desfile del Día de la Hispanidad. En ese momento era integrante de la banda independiente Apocalipsis, de Colón.
La visita se imprimió en su memoria, ya que, asegura, desde ese momento la vibra neoyorquina lo atrapó. “Creo que fue amor a primera vista”, recordó.
Lovell, que ejecuta el trombón como instrumento principal, quiso ser músico desde pequeño, gracias en parte a la tradición musical de su madre, de su padre y sus tíos quienes eran músicos por afición, mas no de profesión.
Desde sus primeros años se dejó influenciar por ritmos como el jazz, el pop, el reggaetón, el hip hop y el trap, así como por la salsa y la bossa nova.
A sus espaldas, Xito Lovell tiene la dicha de haber colaborado con artistas de talla internacional como Rubén Blades y Residente, experiencias que le llenaron tanto personal como profesionalmente.
El intérprete recuerda con emoción el momento en que recibió la invitación de Rubén Blades para realizar una actuación en solitario para su último concierto en el Madison Square Garden. Allí tuvo la oportunidad de interactuar con todos los miembros de la banda, así como con otros artistas destacados de la escena musical de Nueva York entre los que se encuentran El Gran Combo de Puerto Rico y el cantante dominicano José Alberto El Canario.
Actualmente, Lovell forma parte del equipo musical del espectáculo teatral Carmen, To Havana and Back, una obra de experiencia inmersiva basada en el trabajo del compositor francés Georges Bizet, que lleva más de un año en las tablas de Chrystie Street.
Además de eso, logró formar durante su estancia en la ciudad estadounidense la agrupación musical Que Xopa Collective, en la que se fusionan sonidos panameños como el congo, música típica y reggae, junto con géneros posicionados, como el jazz, la música electrónica y el funk; una mezcla de sonidos que pretende ser una expresión de la multiculturalidad característica de Panamá.
Los sacrificios
Con el fin de alcanzar el éxito, Lovell practicó desde muy joven. Él recuerda que tenía que trasladarse dos veces a la semana desde Colón hasta la ciudad capital para estudiar en el Conservatorio Nacional de Música, ubicado en el Casco Antiguo.
“Me tocaba fugarme de clases para ir a estudiar música, honestamente siempre he puesto la música por encima de todo, es algo que no puedo evitar”, admitió.
Esa misma pasión lo llevó a conocer a grandes bandas y artistas del panorama nacional como el cantante y compositor Omar Alfanno, MecániK Informal, Pureza Natural y Resistencia, entre otros.
Un sueño hecho realidad
En 2013, Lovell logró ingresar a la Berkeley College of Music de California, Estados Unidos, después de ganarse una Beca Fulbright para estudiar la Licenciatura en Espectáculos Musicales.
Graduado en 2018, se convirtió en el primer trombonista panameño en ser egresado de una de las academias de música más prestigiosas del mundo.
Satisfecho y consciente de que aún le queda un largo camino por recorrer, Lovell aconseja a aquellos que sueñan con ser exitosos en la música, que antepongan la honestidad por encima de todo y a pesar de cualquier circunstancia que atraviesen durante su proceso de aprendizaje.
“Los sueños y aspiraciones, por más pequeños e insignificantes que parezcan, son de ustedes. Trabajen durísimo por ellos contra viento y marea, a pesar de las críticas de los demás a su alrededor”, manifestó el artista.







