El punto de partida de la película en Algún lugar tiene que ver con un recuerdo de cuando era niño su director, Guillermo Zouain, quien rememora “estar sentado en el carro de mi padre y ver por la ventana”.
Su largometraje, que forma parte de la oferta del Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF Panamá), fue Santiago, la segunda ciudad más grande de República Dominicana.
“Mi familia era amante de hacer turismo interno, todos los fines de semana se llenaba el carro de provisiones y nos lanzábamos a la aventura de la carretera, a dormir donde nos caía la noche y bañarnos en todo río o playa de camino, esto me causó una fascinación por la carretera como personaje”, indica de forma exclusiva Zouain a La Prensa.
“Gracias a esos viajes muchas imágenes se fijaron en mi retina, como la línea del horizonte como una constante con sus cables eléctricos en movimiento”, añade.
Describe su patria como un paraíso tropical, porque tiene playas, selvas tropicales y desiertos. “La República Dominicana es pequeña, por lo que permite este tipo de viajes. Con los años se ha popularizado entre la juventud conocer su país, aunque todavía existen reservas”.
Es común, además, que “los colegios organicen viajes alrededor de la isla a diversos puntos turísticos y culturales”, como hacen los tres amigos de la road movie Algún lugar.
Fue divertido rodar en distintos lugares. Su equipo de producción se preparó“por casi un año para poder lograr la travesía de cuatro semanas de viajar por toda la isla. Hicimos lo mejor posible y, para esto, elaboramos un plan minucioso de producción, donde por las necesidades artísticas cada escena, cada plano, cada movimiento, estaba planeado a la milésima para evitar errores”.

