Benjamín Ardila. Miembro de la Academia Colombiana de la Lengua y de la Academia Colombiana de la Historia. Abogado, excongresista, exfuncionario. 118 años después de la separación panameña, que hirió a Colombia, rescata los lazos indestructibles entre los dos pueblos y la vocación ecuménica del Istmo, cuya función universal Bolívar comparó a aquella que tuvo en la antigüedad el Istmo de Corinto entre Asia, África y Europa.
En 1821, la anexión de Panamá al proyecto bolivariano fue voluntaria y espontánea, y su salida 82 años después, en 1903, fue causada por el abandono, analfabetismo y centralismo político ejercicio por el líder Rafael Núñez Moledo (1825-1894), político, militar y escritor, quien vivió antes de ser presidente una temporada en Chiriquí y contrajo matrimonio con Dolores Gallego, medio hermana de Ana Gallego, quien fue esposa de José Domingo de Obaldía Orejuela, presidente de Colombia, y padre de José Domingo de Obaldía, presidente de Panamá.
La Colombia del siglo XIX, que cambia de nombre siete veces, es endógena y con luchas intestinas entre los líderes de los principales partidos, Liberal y Conservador, incluso a lo interno de ellos.
Desde Panamá, se facilita la comunicación entre los cinco continentes y dos oceános, pondera Ardila, en su exposición “Panamá para la humanidad, en el marco de una iniciativa de la Academia Colombiana de la Lengua para conmemorar los 200 años de la independencia de Panamá del imperio español y su inmediata unión a la Gran Colombia, presidida por Bolívar y formada por las repúblicas de Colombia y Venezuela, así como Ecuador.
La sesión histórica de las academias de la lengua fue presidida por Juan Carlos Vergara (Colombia) y Aristides Royo (Panamá).
Figuras colombianas apoyaron en la descolonización de Panamá. En el decir de OmarTorrijos, jefe de Estado negociador de los Tratados del Canal de 1977, EUA ayudó a Panamá a separarse de Colombia y Colombia de EUA, recordó el académico Jorge Ritter.
El presidente de Colombia Alfonso López Michelsen y Torrijos idearon una estrategia que se convirtió en un vendaval político en Bogotá. Para garantizar la negociación, Colombia se despojó (en forma temporal), en 1975 y por acuerdo, de los beneficios de tráfico por el canal consignados en el Tratado Hay-Bunnau Varilla, en proceso de anulación. El tratado de descolonización duraría hasta el último día de 1999.
Ratificados por tratados en 1977, Panamá y Colombia el acuerdo de Montería, que restituyó esos beneficios.
El embajador colombiano, Eduardo Burgos, nació y se crió en Montería, de una cuyas comunidades, Roldanillo, era el padre del general Torrijos.
López Michelsen le prestó gran atención al plan de transferencia del Canal y fue cofundador del Grupo Contadora. En el Golfo de Maracaibo, en zona internacional, se llevó a cabo una atípica reunión para finiquitar detalles del borrador de esos tratados (antes de agosto de 1977, cuando se cerró la negociación). Allí estuvieron López Michelsen, Torrijos y Carlos Andrés Pérez, presidente de Venezuela.
El académico Juan David Morgan asegura que, después de 82 años de esa unión política, Panamá había cambiado mucho y se emancipó o separó, por razones históricas, políticas, geográficas y de temperamento.
En esa sesión de las academias salió a relucir léxico binacional: Raspao, chambón y bajreque, ñapa, chichipate, tanganazo, patacón, pataleta, tranque/trancón.
Sorprende el centralismo de Rafael Núñez, quien fue juez en David y rompecorazones. Fue novio de Manuela, hermana de Justo Arosemena; Concepción, sobrina de Tomás Herrera, y se casó con Dolores Gallego. Dudas existen sobre cómo pudo casarse en segundas nupcias con la cartagenera Soledad Román.
El autor es periodista, filólogo y docente
