El Festival de cine de San Sebastián homenajeó ayer la caleidoscópica carrera del actor estadounidense Viggo Mortensen, que acaba de estrenarse como director con ‘Falling’, un diálogo entre padre e hijo con tintes autobiográficos.
Mortensen, de 61 años, es el único galardonado este año con el premio honorífico Donostia en reconocimiento a una carrera con más de 50 títulos.
