En las más de dos décadas desde que los líderes mundiales se reunieron por primera vez para tratar de solucionar el calentamiento global, la vida sobre la Tierra ha cambiado, y no solo el clima.
El planeta está más caluroso, más contaminado con gases de efecto invernadero, más atestado y con un clima más imprevisible.
Las cifras son alarmantes. Las emisiones de anhídrido carbónico han subido 60%. La temperatura global ha aumentado seis décimas de grado Fahrenheit.
El planeta ha aumentado en ese período su población en mil 700 millones de habitantes. El nivel del mar ha subido 7.5 centímetros. Las manifestaciones de clima extremo se han incrementado en un 30% en Estados Unidos. Las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida han disminuido en 4.9 billones toneladas de hielo.
“En pocas palabras, estamos modificando el planeta y empezando a sentir las consecuencias”, advirtió Michael Oppenheimer, profesor de geociencia y asuntos internacionales en la Universidad de Princeton.
Diplomáticos de más de 190 naciones iniciaron este lunes las conversaciones en una conferencia de las Naciones Unidas en la capital de Perú para sentar las bases de un tratado internacional que esperan concretar el año próximo.

