Angelina Jolie camina con Unbroken hacia una nueva conquista: ser respetada como directora de cine, una faceta más de esta mujer que, como el protagonista de la película, parece ser capaz de todo, excepto de dirigirse a sí misma, experiencia que no le gustó en su próximo filme junto a su marido Brad Pitt.
“No me gustó dirigirme a mí misma. No soy fácil como actriz. Brad, en cambio, es un actor con el que da gusto trabajar”, aseguró la gran estrella del cine estadounidense sobre la que será su tercera película como directora y en la que ambos interpretarán un matrimonio infeliz.
Unbroken se estrena en navidades en Estados Unidos, y Variety la ha posicionado como posible candidata al Óscar. Es la historia real de Louis Zamperini, un delincuente juvenil que luego se recicló como atleta olímpico en Berlín 1936.
